El Roborock Qrevo Edge 2 Flow llega con una propuesta bastante clara: mejorar de verdad el fregado. Su principal novedad es el sistema SpiraFlow 2.0, un rodillo que se limpia continuamente mientras trabaja y que sustituye a las habituales mopas circulares de otros modelos Qrevo. A eso suma 35.000 Pa de potencia de aspiración, navegación LiDAR retráctil, detección inteligente de obstáculos y una base multifunción capaz de vaciar el polvo, gestionar el agua y limpiar el rodillo.
No es un robot pensado simplemente para recoger migas. Su objetivo es reducir al mínimo la limpieza manual del suelo, especialmente en viviendas con parquet, baldosa, mascotas o niños. Y ahí es donde empieza a justificar su precio. No sustituye por completo una limpieza profunda, pero sí consigue que el mantenimiento diario dependa mucho menos de nosotros.
Diseño bajo y navegación más flexible
El Qrevo Edge 2 Flow mide 8,98 centímetros de alto y utiliza el sistema RetractSense, que permite esconder el sensor LiDAR cuando necesita pasar por debajo de muebles bajos. En zonas abiertas, el módulo se eleva y escanea el entorno; cuando entra debajo de una cama o sofá, se retrae. Es una solución muy útil porque esos pocos milímetros pueden marcar la diferencia entre limpiar una zona o dejarla siempre fuera del recorrido.

No es tan bajo como el Qrevo Edge 2 convencional, que se queda en 7,98 centímetros, pero sigue siendo un robot bastante fino teniendo en cuenta todo lo que lleva en su interior. La base es grande y exige espacio permanente, algo habitual en esta gama. A cambio, centraliza casi todo el mantenimiento y evita tener que manipular el robot después de cada limpieza.
35.000 Pa, pero la potencia no lo es todo
Roborock anuncia una potencia máxima de 35.000 Pa, claramente superior a generaciones anteriores. En suelo duro, la capacidad de aspiración es excelente y permite recoger polvo fino, arena, migas y pelo sin problemas. En alfombras también hay potencia de sobra, aunque aquí la eficacia depende tanto de la trayectoria y del cepillo como de la cifra de succión.

Más importante me parece el sistema antienredos. El robot está diseñado para reducir la acumulación de pelo en el cepillo, algo especialmente útil en casas con mascotas o personas de pelo largo. No elimina por completo el mantenimiento, pero sí evita tener que darle la vuelta constantemente para cortar marañas. En bordes y esquinas también mejora gracias al cepillo lateral y a los mecanismos de extensión, aunque sigue existiendo el límite físico de utilizar un robot redondo.
SpiraFlow 2.0 es la verdadera novedad
El gran argumento del Qrevo Edge 2 Flow es su rodillo de fregado SpiraFlow 2.0. Mide 270 milímetros, gira hasta 240 veces por minuto y recibe agua limpia mediante 16 puntos de distribución. La idea es sencilla: en lugar de arrastrar una mopa cada vez más sucia por toda la habitación, el sistema va renovando continuamente la superficie que toca el suelo.
En la práctica, esto funciona especialmente bien con manchas habituales, huellas, barro, salpicaduras y suciedad de cocina. No hace milagros con residuos completamente secos, pero sí ofrece una limpieza más consistente que muchas soluciones basadas en mopas giratorias. Además, el rodillo puede desplazarse hacia el borde para limpiar más cerca del rodapié. Es una mejora que se nota mucho más en el día a día que cualquier aumento de potencia de aspiración.
Mejor comportamiento con alfombras
Uno de los problemas habituales de los robots que friegan aparece cuando tienen que pasar de suelo duro a alfombra. El Qrevo Edge 2 Flow puede elevar el rodillo hasta 15 milímetros y utiliza un sistema que ayuda a aislar la parte húmeda para evitar que roce la superficie textil.
Esto permite combinar aspirado y fregado dentro de una misma rutina sin necesidad de configurar tantas zonas prohibidas. Funciona especialmente bien en casas donde se alternan parquet, baldosa y alfombras finas. En alfombras muy gruesas sigue siendo recomendable ajustar bien la configuración, pero la solución es bastante más convincente que simplemente levantar una mopa mojada unos pocos milímetros.
Buena navegación y obstáculos bien resueltos
La navegación combina LiDAR, cámara RGB y varios sensores para detectar muebles, objetos y suciedad. Roborock afirma que puede reconocer más de 280 tipos de obstáculos. En la práctica, lo importante no es el número, sino que el robot pueda evitar cables, zapatillas o pequeños objetos con bastante solvencia.

También puede adaptar su comportamiento según lo que detecta. Si encuentra suciedad seca puede aumentar la aspiración, mientras que ante determinados residuos húmedos puede priorizar el fregado. La aplicación ofrece muchas opciones para dividir habitaciones, crear rutinas, ajustar potencias o definir zonas. Al principio puede resultar algo compleja, pero una vez configurado el mapa, lo normal es intervenir muy poco.
La base reduce mucho el mantenimiento
La estación multifunción vacía automáticamente el depósito de polvo, gestiona el agua limpia y sucia, lava el rodillo y lo seca con aire caliente. Es uno de los elementos que más cambia la experiencia diaria, porque evita tener que tocar el robot después de cada sesión.

Eso no significa que sea un sistema sin mantenimiento. Seguiremos teniendo que rellenar agua limpia, vaciar el depósito de agua sucia, cambiar la bolsa y limpiar ocasionalmente el rodillo o la bandeja. La diferencia es que esas tareas pasan de ser constantes a puntuales. Y en un robot de este precio, esa autonomía es casi tan importante como la propia limpieza.
Qrevo Edge 2 o Edge 2 Flow
El Qrevo Edge 2 convencional es más bajo y utiliza un sistema de fregado diferente, además de ofrecer 25.000 Pa de potencia. El Edge 2 Flow sube hasta 35.000 Pa y, sobre todo, incorpora el rodillo SpiraFlow 2.0.
Si la vivienda tiene mucho suelo duro, elegiría el Flow. Es donde su sistema de fregado aporta más valor. Si predominan las alfombras, la diferencia se reduce y puede tener más sentido optar por el Edge 2 normal o incluso por un modelo más económico. Aquí no merece la pena pagar el extra únicamente por tener más potencia.
Opinión del editor
El Roborock Qrevo Edge 2 Flow destaca más por cómo friega que por cuánto aspira. Los 35.000 Pa impresionan, pero el verdadero salto está en el rodillo SpiraFlow 2.0, que mantiene una superficie de limpieza más fresca mientras trabaja y consigue mejores resultados sobre suelo duro.
Lo que más me convence del Qrevo Edge 2 Flow es que sus mejoras no parecen pensadas únicamente para lucir bien en una presentación. El rodillo SpiraFlow 2.0, la gestión de alfombras y la automatización de la base tienen un impacto directo en el uso diario, que es justo donde un robot de este precio tiene que demostrar su valor. No es una compra para cualquiera, pero sí una opción muy lógica para quien quiera delegar de verdad buena parte de la limpieza del suelo. Y ahí está su principal virtud: no impresiona solo por todo lo que hace, sino por la cantidad de veces que evita que tengamos que hacerlo nosotros, que al final es para lo que queremos realmente un dispositivo así.
Con un PVP de 899 euros, sigue siendo un robot caro, aunque también muy completo. Su compra tiene especialmente sentido en casas con mascotas, niños, cocina abierta o bastante superficie de parquet y baldosa. Si vamos a aprovechar el fregado avanzado, ofrece una mejora clara frente a muchos modelos anteriores. Si solo buscamos aspirar polvo y migas, hay opciones mucho más económicas.
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