lunes, 1 de junio de 2026

ASUS ROG Zephyrus G16 2026, una bestia de gaming con diseño de lujo [Review]

El ROG Zephyrus G16 2026 es uno de esos portátiles que, nada más mirar la ficha técnica, parecen escritos con el rotulador gordo: Intel Core Ultra 9 386H, NVIDIA GeForce RTX 5090 Laptop GPU, 64 GB de memoria LPDDR5X y 2 TB de almacenamiento SSD. Dicho así, suena casi más a estación de trabajo compacta que a portátil gaming tradicional. Y probablemente esa sea la idea. ASUS no está vendiendo aquí un portátil para quien juega una partida de vez en cuando y quiere ahorrar unos euros, sino una máquina muy seria para jugar, crear contenido, editar vídeo, trabajar con proyectos pesados y, de paso, poder meterla en una mochila sin sentir que llevamos un bloque de hormigón.

La familia Zephyrus siempre ha tenido una personalidad bastante clara dentro de ROG. No busca ser el portátil más bruto en grosor ni el más agresivo en estética, sino encontrar ese equilibrio complicado entre potencia, diseño y portabilidad. En esta versión con RTX 5090 Laptop GPU ese equilibrio se pone especialmente a prueba, porque meter semejante hardware en un chasis de 16 pulgadas, delgado y relativamente ligero no es precisamente fácil. Y ahí está la clave de esta review: no basta con tener los mejores componentes; hay que ver si el conjunto tiene sentido.

Materiales y diseño

A nivel de diseño, el Zephyrus G16 2026 mantiene esa línea elegante que diferencia a los Zephyrus de otros portátiles gaming más aparatosos. El chasis de aluminio mecanizado por CNC le da una sensación premium inmediata, bastante más cercana a un portátil profesional de gama alta que al típico equipo gaming lleno de ángulos, rejillas y luces por todas partes. Aquí ASUS ha elegido una estética más contenida, aunque sin renunciar del todo al toque ROG gracias al sistema Slash Lighting de la tapa.

Personalmente, me gusta este enfoque. Hay portátiles gaming que parecen pedir permiso para entrar en una oficina, mientras que este puede convivir bastante bien en una mesa de trabajo seria sin parecer fuera de lugar. Es gaming, sí, pero no necesita gritarlo cada vez que lo abres.

El peso en la configuración más potente (la que hemos probado) ronda los 1,95 kg, que para un portátil de 16 pulgadas con RTX 5090 Laptop GPU me parece una cifra bastante razonable. No estamos ante un ultrabook, y sería absurdo pedirle que se comporte como tal, pero tampoco es uno de esos portátiles que te hacen replantearte si realmente necesitas llevarlo fuera de casa. El grosor también está muy contenido, con un perfil que parte de 1,49 cm y llega hasta 1,79 cm en las variantes más potentes (la que hemos probado). En mano, esto se traduce en una máquina bastante manejable para lo que ofrece.

Eso sí, conviene tener clara una cosa: la portabilidad no termina en el portátil. El cargador de 250 W sigue siendo un acompañante necesario si queremos exprimir la GPU, y ahí el conjunto ya no resulta tan ligero. Para trabajar en movilidad, navegar, escribir o editar algo de forma puntual, la batería puede salvar el día; para jugar o renderizar en serio, el enchufe sigue siendo parte de la experiencia.

Pantalla, un gran argumento

La pantalla es uno de los puntos más fuertes del equipo. ASUS monta un panel ROG Nebula HDR OLED de 16 pulgadas con resolución 2.5K, formato 16:10, tasa de refresco de 240 Hz, compatibilidad con G-Sync, validación Pantone y cobertura DCI-P3 completa en las variantes correspondientes. En la práctica, esto significa que no estamos sólo ante una pantalla rápida para jugar, sino también ante un panel muy atractivo para creación de contenido.

El formato 16:10 se agradece muchísimo en el día a día. Parece un detalle menor hasta que trabajas con líneas de tiempo, documentos largos, código o ventanas divididas. Esa altura extra hace que el portátil se sienta más cómodo para algo más que jugar. Y el OLED, como suele ocurrir, aporta negros profundos, contraste excelente y una viveza que hace que cualquier panel IPS normal parezca algo apagado a su lado.

En juegos, los 240 Hz tienen sentido si vamos a títulos competitivos o si queremos una sensación de fluidez muy alta. En juegos AAA con todo al máximo, incluso con una RTX 5090 Laptop GPU, no siempre vamos a llegar a esas cifras de forma nativa, pero tecnologías como DLSS ayudan a acercarse. En uso creativo, el valor está más en la calidad de imagen, el color y el contraste. Para edición de vídeo, fotografía o diseño, esta pantalla es un argumento de compra por sí sola.

El único “pero” razonable es el habitual en los OLED: hay que tener cierto cuidado con elementos estáticos durante sesiones muy largas. No es algo que deba obsesionar al usuario, porque los fabricantes ya aplican medidas de protección, pero sí conviene usar el equipo con cabeza si vamos a tener interfaces fijas abiertas muchas horas todos los días.

Hardware… ¡Qué locura!

La combinación del Intel Core Ultra 9 386H con la RTX 5090 Laptop GPU coloca a este Zephyrus G16 en una zona de rendimiento muy alta. El procesador cuenta con 16 núcleos y 16 hilos, además de una NPU de hasta 50 TOPS, lo que refuerza esa orientación hacia tareas de IA local, productividad avanzada y aplicaciones que empiecen a sacar más partido de este tipo de aceleradores.

En el día a día, el equipo va sobradísimo. Navegación pesada, multitarea, edición de imagen, trabajo con muchas pestañas, aplicaciones creativas y uso ofimático intenso no deberían suponer ningún reto. Aquí el límite no está en si puede hacerlo, sino en si estamos aprovechando realmente lo que pagamos.

  • RAM: 64 GB de RAM LPDDR5X a 8533 MHz
  • Almacenamiento: 2 TB PCIe 4.0 NVMe M.2

La RTX 5090 Laptop GPU es la estrella del conjunto. ASUS la configura con 24 GB de memoria GDDR7 y un margen de potencia que puede llegar hasta 160 W en modo manual, aunque en modo turbo se queda en 135 W. Esto es importante porque no todas las RTX 5090 Laptop GPU van a rendir igual en todos los portátiles. El apellido “Laptop GPU” es sólo una parte de la historia; el consumo permitido, la refrigeración y el grosor del chasis marcan mucho la experiencia final.

En juegos exigentes, este equipo se mueve con mucha soltura en resolución 2.5K, especialmente con DLSS y generación de fotogramas cuando esté disponible. No tendría demasiado sentido comprar un portátil así para jugar en bajo o en 1080p, salvo en títulos competitivos donde se busque la máxima tasa de imágenes. Su terreno natural está en jugar con ajustes altos o ultra, aprovechando el panel OLED y manteniendo una experiencia fluida.

Ahora bien, hay que ser honestos: un chasis fino siempre implica compromisos. Por muy buena que sea la refrigeración ROG Intelligent Cooling, una RTX 5090 Laptop GPU metida en menos de dos kilos no va a comportarse igual que en un portátil gaming enorme de cuatro kilos con más espacio para disipar calor. En sesiones largas, el ruido aumenta, la zona superior del teclado se calienta y el rendimiento dependerá bastante del perfil elegido. No es un defecto exclusivo de este modelo, es física pura. ASUS ha intentado meter un motor de deportivo en una carrocería elegante, y eso siempre exige gestionar temperatura y ruido.

También para disfrutar

El sonido también está por encima de la media gaming habitual gracias al sistema de seis altavoces con woofers dual-force, amplificación inteligente y Dolby Atmos. No va a sustituir unos buenos auriculares, especialmente en juegos competitivos, pero sí debería ofrecer una experiencia bastante digna para ver series, jugar de forma casual o editar contenido sin depender siempre de altavoces externos.

El teclado tipo isla con retroiluminación RGB tiene pinta de seguir la línea habitual de los Zephyrus: recorrido correcto, buena separación y un tacto pensado para escribir bastante, no sólo para jugar. No sustituye a un teclado mecánico externo para sesiones largas de escritorio, pero para un portátil fino debería cumplir muy bien. El touchpad suele ser otro de los puntos fuertes de esta familia, amplio y cómodo, algo que se agradece cuando se usa como portátil real y no sólo como sobremesa disfrazado.

En conectividad, ASUS ha sido bastante generosa: HDMI 2.1, dos USB-A 3.2 Gen 2, un USB-C con DisplayPort y carga, Thunderbolt 4, lector SD UHS-II y jack de 3,5 mm. También tenemos Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.0. Echo en falta, eso sí, un puerto Ethernet físico. Es comprensible por grosor, pero en un portátil gaming de gama tan alta muchos usuarios lo seguirán echando de menos, especialmente para jugar online con la mínima latencia posible.

¿Autonomía?

La batería de 90 Wh es prácticamente lo máximo que solemos ver en este tipo de equipos, y sobre el papel es una buena noticia. En uso ligero, con brillo moderado, GPU dedicada desactivada cuando no hace falta y el sistema bien gestionado, debería ofrecer una autonomía decente para trabajar fuera de casa. Pero no conviene engañarse: con una RTX 5090 Laptop GPU, una pantalla OLED de 16 pulgadas y componentes de alto rendimiento, la batería no está pensada para jugar durante horas lejos del enchufe.

Opinión del editor

El ASUS ROG Zephyrus G16 2026 con RTX 5090 Laptop GPU, 64 GB de RAM y 2 TB SSD es un portátil espectacular, pero no es para todo el mundo. Es caro, potente, elegante y muy ambicioso. Su mayor virtud es que consigue meter hardware de primer nivel en un cuerpo relativamente fino y portable, sin renunciar a una pantalla OLED excelente ni a una conectividad bastante completa.

  • Comprar al mejor precio, desde 5.499 euros.

Lo recomendaría a quien quiera un portátil premium para jugar en serio, crear contenido, editar vídeo, trabajar con proyectos pesados y moverse con cierta libertad. No lo compraría sólo para jugar ocasionalmente ni para tareas básicas, porque sería como usar un coche de carreras para ir a comprar el pan. Pero si necesitas potencia real y no quieres cargar con un monstruo de sobremesa portátil, este Zephyrus G16 tiene muchísimo sentido. Es uno de esos equipos que no intentan esconder lo que cuestan, sino justificarlo cada vez que abres la tapa.



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sábado, 30 de mayo de 2026

World of Tanks: HEAT, como un «hero shooter» pero de tanques

Wargaming lleva años viviendo relativamente cómoda dentro de su propio ecosistema. World of Tanks encontró hace tiempo una fórmula que sigue funcionando, con una comunidad enorme y una identidad muy reconocible. Precisamente por eso sorprende que World of Tanks: HEAT no sea una secuela tradicional ni una simple evolución visual, sino un intento bastante agresivo de acercar la franquicia al terreno de los hero shooters modernos. Y sí, la comparación con Overwatch, Apex Legends o incluso algunos modos recientes de Call of Duty aparece prácticamente desde el primer minuto.

La idea puede sonar extraña sobre el papel. Tanques con habilidades especiales, personajes con roles definidos, partidas más rápidas y una filosofía mucho más arcade que la del World of Tanks clásico. Lo curioso es que funciona bastante mejor de lo que parecía cuando se anunció.

No estamos ante una revolución del género ni ante el próximo fenómeno competitivo, pero sí ante un experimento sorprendentemente sólido que consigue encontrar un equilibrio razonable entre accesibilidad, espectáculo y profundidad táctica.

Un cambio de rumbo

La primera impresión que deja HEAT es que Wargaming ha entendido perfectamente cuál era uno de los principales problemas para atraer nuevos jugadores. El World of Tanks original sigue siendo un juego fascinante para quien entra en su dinámica, pero también es lento, exigente y poco amable con los recién llegados.

Las partidas son más cortas, los mapas están diseñados para generar enfrentamientos constantes y el ritmo general recuerda mucho más a un shooter moderno que a un simulador ligero de combate acorazado. Los tiempos muertos prácticamente desaparecen y siempre hay algo ocurriendo en pantalla.

Eso no significa que la estrategia haya desaparecido. Sigue siendo importante gestionar posiciones, aprovechar coberturas y entender cuándo empujar o cuándo retirarse. La diferencia es que ahora todo sucede a una velocidad mucho más alta.

El resultado es un juego bastante más inmediato y espectacular, aunque también pierde parte de la personalidad que hacía especial al World of Tanks tradicional.

Variedad de agentes, mejores y peores

La gran novedad son los Agentes. Cada uno pertenece a un rol concreto y cuenta con habilidades propias que modifican considerablemente la forma de jugar. Hay perfiles defensivos, especialistas en daño y opciones más orientadas al apoyo o al control de zonas.

La buena noticia es que estas habilidades no parecen una simple capa superficial colocada encima de los tanques.

Durante las partidas generan situaciones interesantes, obligan a coordinarse con el equipo y añaden una dimensión táctica que el World of Tanks original nunca tuvo. Algunos enfrentamientos terminan pareciendo una mezcla entre guerra acorazada y hero shooter futurista, algo que sobre el papel sonaba ridículo y que en la práctica acaba teniendo bastante sentido.

La parte menos positiva es que todavía hay ciertos desequilibrios evidentes entre personajes. Algunos agentes tienen herramientas demasiado versátiles mientras que otros parecen depender mucho más de la composición del equipo para resultar realmente útiles.

Solidez en lo técnico

Wargaming ha desarrollado el proyecto sobre una nueva base tecnológica propia y eso se nota especialmente en la fluidez de la acción y en la calidad visual general. Los escenarios tienen mucho más detalle, los efectos de destrucción resultan espectaculares y las explosiones transmiten una sensación de peso que encaja perfectamente con el tipo de combate que propone el juego.

Los tanques siguen siendo los auténticos protagonistas y están recreados con un nivel de detalle excelente. Incluso cuando la dirección artística se permite ciertas licencias más futuristas, nunca se pierde la sensación de estar manejando máquinas enormes y peligrosas.

Además, el rendimiento parece bastante estable incluso durante los enfrentamientos más caóticos, algo especialmente importante en un título donde constantemente vuelan proyectiles, habilidades y explosiones por toda la pantalla. No es un portento gráfico que vaya a redefinir la generación, pero sí un producto visualmente muy cuidado.

Sigue siendo un juego de tanques

Muchos spin-offs fracasan porque intentan parecerse demasiado a las modas del momento y terminan perdiendo su identidad. Wargaming ha corrido ese riesgo, pero afortunadamente no ha llegado a cruzar la línea.

Debajo de todas las habilidades especiales sigue existiendo una capa de combate basada en blindajes, posicionamiento y lectura del terreno que conecta directamente con la franquicia original.

  • Los impactos siguen teniendo peso.
  • Mala cobertura es mal resultado.
  • Exponerse no es una opción.

Aún está en construcción

Donde HEAT todavía transmite cierta sensación de producto en construcción es en la cantidad de contenido disponible. El juego arranca con ocho agentes, quince vehículos, varios modos competitivos y un puñado de mapas bastante variados. Sobre el papel no está mal, especialmente tratándose de un free-to-play recién lanzado.

La estructura general resulta divertida durante muchas horas, pero todavía no alcanza el nivel de variedad que ofrecen otros competidores asentados dentro del género. Es evidente que Wargaming está apostando por un modelo de crecimiento constante mediante temporadas y actualizaciones, así que probablemente este problema se reducirá con el tiempo.

Otro aspecto que conviene observar con cierta cautela es el modelo económico. Wargaming habla de una filosofía «free-to-win» basada principalmente en elementos cosméticos, progresión opcional y pases de batalla. Sobre el papel suena razonable, y lo cierto es que no hay señales especialmente alarmantes durante las primeras horas, pero los juegos como servicio suelen revelar sus verdaderas intenciones varios meses después del lanzamiento.

Opinión final

World of Tanks: HEAT tenía todos los ingredientes para convertirse en uno de esos experimentos extraños que nadie pidió y que terminan desapareciendo a los pocos meses. Lo sorprendente es que Wargaming ha conseguido construir algo bastante más interesante de lo esperado.

La mezcla entre hero shooter y combate acorazado funciona. Las partidas son ágiles, el sistema de agentes aporta variedad real y el apartado técnico está a un nivel muy sólido. Al mismo tiempo, todavía existen desequilibrios evidentes, cierta escasez de contenido y algunas incógnitas alrededor de la monetización futura.

No alcanza la profundidad del World of Tanks clásico ni redefine el género multijugador, pero tampoco pretende hacerlo. Su objetivo es ofrecer una versión más rápida, accesible y espectacular del combate con tanques, y en eso cumple con bastante solvencia.



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¿Qué ver en las plataformas de streaming? – Junio de 2026

Junio llega cargado de estrenos y, para ser sinceros, hacía tiempo que no veía un mes tan equilibrado entre grandes regresos, nuevas apuestas y alguna que otra sorpresa inesperada. Las plataformas parecen haber entendido algo importante: ya no basta con llenar el catálogo de contenido, hay que ofrecer motivos reales para sentarse delante de la televisión después de un día de trabajo. Entre dragones, cocinas al borde del colapso, animación de primer nivel y dramas con ambición, este mes hay propuestas para prácticamente cualquier tipo de espectador. Si estás pensando en renovar tu lista de pendientes, estos son algunos de los lanzamientos más interesantes que llegan a Netflix, HBO Max, Disney+ y Prime Video durante junio de 2026.

La Casa del Dragon (T3) – HBO Max

El gran estreno del mes llega de la mano de HBO Max. La tercera temporada de La casa del dragón continúa desarrollando la guerra civil de los Targaryen y promete algunas de las batallas más espectaculares vistas hasta ahora dentro del universo de Juego de Tronos.

  • Disponible el 22 de junio

Después de dos temporadas construyendo tensiones políticas y familiares, la serie entra en una fase mucho más agresiva. Si HBO consigue mantener el equilibrio entre espectáculo y narrativa, puede convertirse fácilmente en uno de los eventos televisivos del año.

The Bear (Final) – Disney+

La cocina más caótica del streaming vuelve para despedirse. La temporada final de The Bear llega a Disney+ con la complicada misión de cerrar una de las series más aplaudidas de los últimos años.

  • Disponible el 26 de junio

Lo mejor de esta producción siempre ha sido su capacidad para transmitir ansiedad, pasión y agotamiento con una naturalidad casi incómoda. Si has seguido el viaje de Carmy desde el principio, esta despedida apunta a ser imprescindible.

Avatar: Fuego y Ceniza – Disney+

James Cameron regresa a Pandora con la tercera entrega de la saga. Avatar: Fuego y Ceniza introduce nuevas tribus Na’vi y amplía todavía más un universo que sigue siendo uno de los mayores espectáculos visuales de la industria.

  • Disponible el 27 de junio

Más allá de los efectos especiales, la película busca explorar nuevas dinámicas familiares y conflictos dentro del planeta. Será interesante comprobar si logra sorprender después de una secuela que ya elevó considerablemente las expectativas.

Mis aventuras con Superman – HBO Max

La visión más fresca y desenfadada del Hombre de Acero sigue creciendo con nuevos episodios en HBO Max. La serie apuesta por una mezcla de acción superheroica, anime y comedia romántica que funciona sorprendentemente bien.

  • Disponible el 14 de junio

Es una de esas producciones que recuerdan que Superman puede ser optimista sin resultar ingenuo. Una opción perfecta para quienes buscan algo ligero entre tantos dramas oscuros.

Los Topuria – HBO Max

Los documentales deportivos siguen viviendo una edad dorada y Los Topuria quiere aprovecharla. La serie sigue el día a día de la familia Topuria, profundizando tanto en la carrera deportiva de Ilia como en el entorno que lo rodea.

  • Disponible el 5 de junio

No parece limitarse a mostrar entrenamientos y victorias. También explora la presión mediática, la disciplina y el esfuerzo que existe detrás del éxito en las artes marciales mixtas.

México 86 – Netflix

Netflix apuesta por la nostalgia futbolera con México 86, una producción que aprovecha el contexto del Mundial para construir una historia cargada de recuerdos, emoción y referencias culturales.

  • Disponible el 13 de junio

La serie busca conectar tanto con quienes vivieron aquella época como con espectadores más jóvenes que solo conocen ese torneo por vídeos de YouTube y documentales deportivos.

Torrente Presidente – Netflix

Una de las apuestas españolas más llamativas del catálogo de Netflix este mes. Torrente presidente recupera el humor irreverente del personaje para situarlo en un contexto completamente nuevo y tan absurdo como cabría esperar.

 

  • Disponible el 20 de junio

Habrá quien la adore y quien no soporte su propuesta, pero precisamente ahí reside parte de su atractivo. No intenta agradar a todo el mundo y eso, hoy en día, casi resulta refrescante.

Culpa Tuya: Londres – Prime Video

La popular saga romántica continúa en Prime Video trasladando la acción a Londres. Nick y Noah afrontan nuevas etapas de su relación mientras intentan adaptarse a una vida adulta llena de cambios y conflictos.

  • Disponible el 18 de junio

La franquicia sigue demostrando que existe un enorme público para este tipo de historias románticas juveniles. Si conectaste con las entregas anteriores, probablemente aquí encuentres exactamente lo que buscas.

Cape Fear – Apple TV+

Apple TV+ apuesta por el thriller psicológico con Cape Fear, protagonizada por Javier Bardem. La serie retoma la esencia del clásico relato de suspense, pero adaptándolo a un formato más ambicioso y contemporáneo.

  • Disponible el 5 de junio

La presencia de Bardem ya es motivo suficiente para prestarle atención, pero además todo apunta a una producción cuidada, intensa y con ese tono inquietante que tanto suele funcionar en televisión.

No aptos para trabajar – Disney+

Una de las novedades más interesantes del mes. Esta comedia explora la ansiedad laboral, las expectativas profesionales y el desconcierto generacional con bastante sentido del humor.

  • Disponible el 2 de junio

La propuesta parece conectar muy bien con una realidad que muchos espectadores conocen demasiado bien: la sensación de estar permanentemente intentando llegar a todo sin conseguirlo nunca del todo.

Atasco (T4) – Prime Video

La comedia española regresa con una nueva tanda de episodios y mantiene intacta su fórmula de humor coral, situaciones imposibles y personajes al borde del colapso.

  • Disponible el 27 de junio

Lo curioso es que sigue encontrando formas de sacar partido a una premisa aparentemente agotada. Es una serie ideal para consumir en pequeñas dosis y desconectar durante un rato.

Junio de 2026 deja una sensación bastante positiva. Hay grandes franquicias para quienes buscan espectáculo, series de autor para quienes quieren algo más elaborado y varias propuestas nacionales que demuestran que las plataformas siguen apostando por producción local. Personalmente, si tuviera que quedarme con tres títulos para empezar el mes, elegiría La casa del dragón, The Bear y Cape Fear. Pero la realidad es que pocas veces resulta tan fácil encontrar algo interesante que ver sin tener que pasar media hora navegando por los menús del televisor.



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Los dolores en el trabajo de oficina tienen los días contados, Logitech ha dado con la «tecla»

Logitech lleva años intentando encontrar el equilibrio entre productividad, comodidad y diseño discreto, y su nueva gama Signature Comfort Plus apunta directamente a quienes pasan media vida delante del ordenador. La compañía ha presentado el ratón M850 L y el combo MK880 Signature Comfort Plus, dos accesorios pensados para jornadas eternas de teletrabajo, multitarea y esa mezcla constante entre trabajo y vida personal que ya se ha convertido en rutina para muchos usuarios. Y la verdad es que la propuesta tiene bastante sentido: menos postureo gaming y más ergonomía real para el día a día.

El gran protagonista es el nuevo ratón Signature Comfort Plus M850 L, el primero de Logitech con soporte acolchado para la palma. Sobre el papel puede sonar como un simple detalle estético, pero cualquiera que pase ocho o diez horas frente al escritorio sabe que pequeños cambios así terminan marcando la diferencia. Logitech combina ese apoyo acolchado con un diseño ergonómico para diestros y agarres laterales de goma para reducir la fatiga durante largas sesiones. El teclado MK880 sigue la misma filosofía con teclas acolchadas, reposamanos de espuma de doble capa y una ligera curvatura para mejorar la postura de escritura. Además, la gama incorpora Easy-Switch para alternar entre hasta tres dispositivos, accesos directos configurables y controles rápidos para reuniones o herramientas de IA. Todo ello acompañado de clics silenciosos, algo que parece menor hasta que compartes oficina o videollamadas durante todo el día.

Lo interesante es que Logitech no está intentando reinventar el teclado o el ratón, sino eliminar esas pequeñas molestias acumulativas que terminan agotando más de lo que parece. En mi caso, este tipo de accesorios suelen pasar desapercibidos hasta que vuelves a uno básico y recuerdas por qué la ergonomía importa tanto. También es evidente que la marca está enfocándose cada vez más en usuarios híbridos y empresas, con versiones “for Business”, conectividad Logi Bolt y gestión remota para departamentos IT. Incluso mantienen el discurso de sostenibilidad con plásticos reciclados y embalajes FSC, algo ya habitual en Logitech. Los nuevos Signature Comfort Plus llegarán en junio de 2026 desde 54,99 euros para el ratón y 109,99 euros para el combo completo, unos precios que los colocan en esa gama media-premium donde Logitech suele moverse especialmente cómoda.



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