
Cada vez que el PC tarda más en arrancar, los juegos cargan lento o empiezan a aparecer errores raros al copiar archivos, la sospecha suele ser la misma: algo pasa con el disco duro o el SSD. Y si no controlas su estado, cualquier día puede dejar de funcionar sin previo aviso y llevarse por delante fotos, documentos del trabajo o proyectos importantes.
CrystalDiskInfo es una de las herramientas gratuitas más utilizadas para vigilar la salud de discos duros y SSD, gracias a que lee los datos SMART internos de cada unidad y los presenta de forma clara. Usada con cabeza, te permite anticiparte a muchos fallos, detectar temperaturas peligrosas y decidir cuándo toca hacer copia de seguridad o cambiar de disco antes de que sea tarde.
Qué es CrystalDiskInfo y por qué merece la pena tenerlo instalado
CrystalDiskInfo es un programa gratuito para Windows centrado en la monitorización de discos HDD, SSD y unidades M.2. Está desarrollado por Noriyuki Miyazaki (Crystal Dew World) desde 2008 y se apoya en la tecnología S.M.A.R.T. (Self-Monitoring, Analysis and Reporting Technology), que permite a las unidades de almacenamiento registrar internamente errores, temperaturas, horas de uso y otros parámetros de fiabilidad.
El objetivo de la aplicación no es medir rendimiento, sino informar del estado de salud y de las características de cada unidad. A diferencia de CrystalDiskMark (el benchmark de la misma casa), aquí no vas a lanzar pruebas de velocidad, sino a consultar en qué punto de su vida útil está el disco, si aparecen sectores reasignados, cuántas horas lleva encendido o cuánto se ha escrito ya en un SSD.
La interfaz está pensada para que cualquier usuario entienda de un vistazo si el disco está sano o empieza a dar guerra. En la zona superior se ve el estado general de salud, la temperatura y los datos básicos de la unidad, mientras que en la parte inferior aparece la tabla de atributos SMART para quien quiera hilar más fino. Todo corre con un consumo de recursos muy bajo, incluso en equipos antiguos.
CrystalDiskInfo funciona con discos internos, externos USB e incluso con unidades conectadas por adaptadores y ciertos controladores RAID, siempre que el firmware exponga los datos SMART. Si Windows ve el disco, hay muchas probabilidades de que el programa también pueda leer su estado.
Cómo descargar CrystalDiskInfo de forma segura y elegir la mejor versión

La forma más segura de conseguir CrystalDiskInfo es bajarlo siempre desde la web oficial del proyecto o desde un distribuidor fiable que ofrezca el ejecutable original. De esta manera evitas instaladores modificados con publicidad extra o, peor todavía, con malware camuflado.
El desarrollador ofrece varias ediciones que en realidad comparten las mismas funciones internas, cambiando únicamente el formato de distribución o el aspecto visual:
- Versión INSTALLER (Vista-): viene en un único .exe para instalar en Windows Vista en adelante, incluyendo Windows 10 y Windows 11, ideal si quieres dejar el programa fijo en el sistema.
- Versión ZIP (XP-): es la edición portable, compatible desde Windows XP. Se descarga como archivo comprimido y basta con descomprimirlo para usarlo, sin instalar nada.
- Ediciones Shizuku y Kurei Kei: son variantes con skins/anime sobre la misma base de CrystalDiskInfo, pensadas solo para cambiar la estética.
Dentro del paquete portable encontrarás varios ejecutables pensados para distintas arquitecturas:
- DiskInfo32.exe: para sistemas Windows de 32 bits.
- DiskInfo64.exe: para sistemas de 64 bits (la opción normal hoy en día).
- DiskInfoA64.exe: para equipos con procesador ARM a 64 bits.
Si solo quieres comprobar puntualmente la salud de tus unidades o llevar la herramienta en un pendrive, la versión portable es la más cómoda. Te permite usar CrystalDiskInfo en distintos PCs sin dejar rastro ni tener que instalar nada, perfecta para ayudar a familiares o revisar máquinas que no son tuyas.
Para los más curiosos, también se ofrece el código fuente del proyecto, de modo que es posible auditar cómo funciona, compilarlo por tu cuenta o incluso crear variantes personalizadas. Es una solución de código abierto, lo que aumenta la confianza en que no hace nada raro a tus discos al limitarse solo a leer información.
Instalación básica y primera ejecución paso a paso
El proceso de instalación de CrystalDiskInfo es muy sencillo y no tiene truco. En la edición instalable solo tienes que ejecutar el .exe descargado, aceptar la licencia, elegir carpeta de destino y seguir el asistente. En pocos segundos tendrás el programa listo para abrirse por primera vez.
Mientras que la versión portable el procedimiento es todavía más simple: descomprimimos el archivo ZIP, vamos a la carpeta resultante y abrimos el ejecutable correspondiente a nuestra arquitectura (32, 64 bits o ARM). No se añaden entradas al registro ni servicios en segundo plano, así que cerrar la ventana equivale a dejar de usarlo en ese equipo.
Nada más arrancar la aplicación se muestra la ventana principal con la lista de discos detectados en la parte superior. Si tienes, por ejemplo, un SSD donde está Windows y uno o varios HDD mecánicos para datos, verás cada unidad como una pestaña o botón que puedes ir seleccionando para alternar la información.
En algunos casos, sobre todo con cajas externas, adaptadores raros o configuraciones RAID, puede que no aparezca alguna unidad a la primera. CrystalDiskInfo incluye una opción de “volver a detectar” en el menú de características que fuerza un nuevo escaneo de dispositivos sin tener que cerrar el programa, muy útil cuando conectas o cambias discos en caliente.
Qué información muestra CrystalDiskInfo de tus discos y SSD
La gracia de CrystalDiskInfo es que condensa en una sola pantalla casi todo lo que necesitas para valorar el estado de un disco, sin obligarte a navegar por menús complicados. Aun así, hay muchos detalles interesantes escondidos en la interfaz.
En la esquina superior izquierda suele aparecer el estado de salud general de la unidad, basado en los atributos SMART más relevantes, como sectores reasignados, errores críticos o desgaste en SSD. Según la versión, este estado puede mostrarse mediante un porcentaje junto a un color (azul, amarillo, rojo) o con una etiqueta textual en inglés:
- Good / Bueno: todos los parámetros observados están dentro de lo normal.
- Caution / Precaución: se han detectado problemas puntuales o degradación inicial.
- Bad / Malo: la unidad presenta múltiples errores por encima de los umbrales de seguridad.
Junto a ese estado se indica la temperatura actual del disco, normalmente en grados Celsius. Para la mayoría de unidades, moverse entre 30 ºC y 45 ºC es razonable, mientras que pasar de 50 ºC de forma sostenida empieza a ser preocupante, especialmente en HDD mecánicos, donde el calor acelera el desgaste de las partes móviles.
En la parte central de la ventana aparece la información básica del modelo de disco o SSD, que incluye datos como:
- Nombre del modelo tal y como lo define el fabricante en el firmware (a veces verás el SKU en lugar del nombre comercial).
- Capacidad detectada, que puede diferir ligeramente de la que figura en la caja por cuestiones de redondeo y formato.
- Firmware, para saber si tienes la última versión disponible y valorar si actualizar puede solucionar algún problema.
- Número de serie, útil para identificar lotes conflictivos o comprobar garantías.
- Interfaz (SATA, NVMe, USB, etc.) y modo de transferencia (por ejemplo, PCIe 3.0 x4, PCIe 4.0 x4), donde se ve tanto lo que soporta la unidad como lo que realmente está usando en ese momento.
- Letra de unidad asignada por Windows, para relacionar fácilmente la unidad física con sus particiones lógicas.
- Estándar soportado (ACS, NVMe, etc.) y características activas como SMART, APM, NCQ, TRIM o DevSleep.
Más a la derecha encontrarás otro bloque clave con estadísticas de uso acumuladas:
- Total Host Reads / Writes: cantidad total de datos leídos y escritos, normalmente expresada en GB o TB, muy útil para estimar el desgaste de un SSD en relación con su TBW especificado.
- Velocidad de rotación en RPM, visible solo en discos mecánicos.
- Número de encendidos, que indica cuántas veces se ha activado la unidad.
- Horas de encendido, con el tiempo acumulado en funcionamiento; al pasar el ratón puede aparecer convertido en días.
Debajo de toda esa información general se sitúa la tabla de atributos SMART, donde cada fila es un parámetro específico (sectores reasignados, errores de lectura, temperatura, apagados bruscos, etc.). Aquí es donde CrystalDiskInfo se vuelve especialmente valioso para quienes quieren adelantarse a fallos graves.
Cómo interpretar los datos SMART sin volverte loco
Los atributos SMART muestran varias columnas que pueden intimidar, pero en realidad hay cuatro números clave: Current, Worst, Threshold y el valor en bruto (Raw). La escala de Current y Worst no es estándar; algunos fabricantes empiezan en 100, otros en 200 o 253, y van bajando a medida que el parámetro se deteriora.
Lo realmente importante es la relación entre Current y Threshold. Mientras Current esté por encima de Threshold, el fabricante considera que el atributo está dentro de lo aceptable. Cuando Current iguala o baja de ese umbral, el disco se considera en situación de riesgo para ese parámetro.
El valor en bruto o Raw es el que suele contener el número “real” de errores, sectores reasignados u otros eventos, aunque a veces viene codificado. Por eso, una buena práctica es cambiar la visualización de Raw a formato decimal (10 ) desde el menú de opciones avanzadas, para no tener que pelear con números en hexadecimal.
Algunos atributos especialmente interesantes que conviene vigilar son:
- Reallocated Sectors Count: sectores reasignados porque el disco no podía utilizarlos de forma fiable. Su aumento es mala señal, sobre todo si se acelera.
- Current Pending Sector Count: sectores pendientes de reasignación; si este número sube, más vale hacer copia de seguridad rápido.
- Uncorrectable Sector Count: sectores que ni siquiera se han podido recuperar con mecanismos internos de corrección de errores.
- Unsafe Shutdowns: número de apagados “en seco” o cortes de energía, especialmente relevante en SSD.
- Temperature: temperatura actual y, en algunos casos, máximas históricas.
- Total Host Writes / Reads dentro de SMART, que coinciden o complementan las cifras de la zona superior.
En algunos SSD avanzados se incluye incluso una estimación directa del porcentaje de vida útil restante. Cuando esta cifra baja por debajo del 10 %, CrystalDiskInfo puede marcar la salud en amarillo (precaución) o rojo (peligro), lo que indica que conviene reemplazar la unidad en cuanto te sea posible.
Aunque el programa traduce todo esto en un color o en un texto sencillo, no está de más echar un ojo de vez en cuando a la evolución de los valores. Un disco que pasa poco a poco de unos pocos sectores reasignados a decenas en poco tiempo está pidiendo jubilación inmediata, por muy “Bueno” que siga apareciendo en la cabecera.
Dónde brilla CrystalDiskInfo y dónde tiene sus limitaciones

CrystalDiskInfo es especialmente fiable a la hora de evaluar el estado de salud de los SSD modernos. En este tipo de unidades, los parámetros SMART suelen estar muy trabajados y reflejan bien el desgaste de las celdas de memoria, los ciclos de escritura realizados y los posibles errores internos.
En los SSD, los contadores de escrituras, la temperatura y los indicadores de desgaste (wear leveling, porcentaje de vida útil, etc.) permiten anticipar con bastante precisión cuándo el disco se acerca al final de su ciclo de vida útil. Si un SSD muestra un valor de desgaste muy avanzado y unas TB escritas cercanas a las que marca el fabricante, toca extremar precauciones con las copias de seguridad.
Con los discos duros mecánicos la historia cambia un poco. Aunque muchos atributos SMART siguen siendo útiles, hay fallos físicos que no quedan reflejados hasta que el problema está muy avanzado: sectores que se vuelven lentos pero todavía no son declarados defectuosos, vibraciones anómalas, ruidos extraños en el cabezal o retardos aleatorios en el acceso a datos.
En un HDD, CrystalDiskInfo puede mostrar un estado “Bueno” mientras tú notas que Windows se congela, hace clics raros o tarda una eternidad en abrir carpetas. Eso no significa que el disco esté perfecto, sino que el firmware aún no ha registrado suficientes errores como para subirlos a los contadores internos.
Por este motivo, en discos mecánicos conviene combinar la información de CrystalDiskInfo con pruebas adicionales como:
- El comando CHKDSK de Windows para buscar y aislar sectores deteriorados.
- Herramientas específicas como HDDScan, HDD Regenerator o Victoria HDD para analizar la superficie del disco sector a sector.
- Utilidades oficiales del fabricante cuando existan, que suelen incluir tests profundos a nivel de hardware.
En resumen, CrystalDiskInfo hay que entenderlo como un monitor SMART muy completo y cómodo. Es fantástico para tener controlados SSD y HDD a nivel electrónico, pero no sustituye a las pruebas físicas profundas cuando un disco mecánico empieza a dar síntomas claros de fatiga.
Cómo actuar cuando CrystalDiskInfo muestra avisos o errores
Si el programa marca una unidad como “Precaución” o “Malo”, o detectas valores SMART sospechosos, lo primero es no entrar en pánico pero tampoco dejarlo pasar. Cuanto antes tomes medidas, más opciones tendrás de salvar tus datos sin dramas.
El paso número uno es siempre hacer una copia de seguridad inmediata de todo lo que te importe. Usa otro disco interno, una unidad externa USB, un NAS o la nube, lo que tengas más a mano, pero no lo pospongas: si el disco está inestable, puede fallar de un día para otro.
Mientras completas la copia de seguridad, es mejor no instalar programas nuevos ni seguir forzando la unidad con tareas pesadas. Evita sobrecargar un disco que ya está dando síntomas, porque cada nueva escritura puede acelerar su deterioro.
En segundo lugar, puedes recurrir a las herramientas de Windows para descartar errores lógicos en el sistema. Comandos como sfc /scannow o DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth reparan archivos y componentes del sistema dañados, aunque no arreglan sectores físicos defectuosos del disco.
Para los HDD, el clásico chkdsk letra: /f /r sigue siendo muy útil, ya que busca errores en la superficie, intenta recuperar datos legibles y marca como defectuosos los sectores dañados para que no se vuelvan a usar. Eso sí, puede tardar bastante y es una operación exigente para un disco ya tocado.
En SSD conviene ir con más cuidado con opciones profundas de CHKDSK como el parámetro /r, porque fuerzan una lectura muy intensiva que añade desgaste innecesario. En estos casos suele ser mejor recurrir a las herramientas oficiales del fabricante (Samsung Magician, Crucial Storage Executive, WD Dashboard, Kingston SSD Manager, ADATA SSD Toolbox, etc.), que incluyen diagnósticos adaptados al hardware de cada marca.
Si tras estas comprobaciones la unidad sigue mostrando errores, sectores reasignados en aumento o un porcentaje de salud bajo, lo prudente es planificar su sustitución. Puedes mantenerla un tiempo para datos poco importantes, pero no conviene confiarle proyectos críticos ni copias únicas.
Opciones avanzadas de CrystalDiskInfo para afinar la monitorización
Aunque de serie la aplicación ya es muy útil sin tocar nada, el menú de funciones y opciones avanzadas esconde bastantes ajustes interesantes para quienes quieran un control más fino sobre cómo y cuándo se monitorizan las unidades.
Desde el menú Función puedes, por ejemplo, ajustar la frecuencia de actualización de los datos. Es posible establecer cada cuánto tiempo se refresca la información SMART, ya sea de forma global o por unidad, lo que viene bien si quieres que el programa esté en segundo plano vigilando constantemente sin consumir recursos en exceso.
Otra sección importante es la de opciones avanzadas de salud y temperatura. Aquí puedes configurar umbrales personalizados para que CrystalDiskInfo te avise si la temperatura supera cierto valor o si el estado de salud cae por debajo de un porcentaje concreto, algo muy útil en equipos que trabajan muchas horas seguidas o en entornos con mala ventilación.
En cuanto al aspecto de la interfaz, el programa permite cambiar temas, colores, tamaño de fuente y zoom, además de ocultar datos sensibles como el número de serie del disco si vas a compartir capturas de pantalla o grabar tutoriales.
Dentro de las opciones avanzadas relacionadas con el hardware hay varias funciones que conviene no tocar a la ligera:
- Control AAM/APM: administra el nivel de ruido y el manejo de energía avanzado en algunos discos, pero no todos los modelos lo soportan y tocarlo sin saber puede alterar su comportamiento.
- Configuración del estado de salud: permite cambiar los umbrales a partir de los cuales se disparan las alertas de sectores reasignados, sectores pendientes o vida restante. Es mejor dejarlo por defecto salvo que tengas claro qué haces.
- Valores en bruto: aquí puedes elegir si quieres ver los valores SMART en hexadecimal o en decimal, siendo esta última opción la más recomendable para la mayoría.
- Búsqueda avanzada de disco y opciones de detección (USB, Intel RAID, AMD RAID, MEGARAID, ATA Pass Through, etc.): sirven para mejorar la compatibilidad con distintas controladoras y adaptadores cuando alguna unidad no aparece a la primera.
Además, CrystalDiskInfo se puede integrar en la barra de tareas de Windows para que muestre el estado y la temperatura de las unidades de forma permanente. Es una forma cómoda de tener siempre a la vista si algún disco se calienta demasiado o cambia de estado sin necesidad de abrir la ventana principal.
Buenos hábitos para cuidar tus discos y minimizar riesgos
Por muy buena que sea la monitorización, la mejor forma de evitar disgustos es cuidar bien las unidades de almacenamiento desde el principio. No se trata de vivir con miedo, pero sí de seguir unas cuantas pautas que alargan claramente su vida útil.
La temperatura es uno de los factores que más afecta tanto a HDD como a SSD. Aunque están diseñados para aguantar cierta carga térmica, trabajar durante horas a más de 50-55 ºC no es nada sano. Merece la pena revisar el flujo de aire de la caja, limpiar el polvo de los ventiladores y, si hace falta, añadir algún ventilador extra o un pequeño disipador sobre los SSD M.2 más calientes.
En portátiles y equipos con discos mecánicos hay que evitar golpes y movimientos bruscos mientras están funcionando. Un HDD en marcha tiene cabezales y platos girando, y un impacto fuerte puede provocar escrituras erróneas, sectores dañados o incluso que no vuelva a arrancar. Si sueles mover mucho el portátil, plantéate pasar a SSD siempre que puedas.
Otra buena costumbre es no llenar las unidades hasta los topes. Dejar entre un 10 % y un 20 % del disco libre permite que el sistema operativo trabaje más holgado, reduce la fragmentación en los HDD y ayuda a que los SSD gestionen mejor su espacio interno, algo que influye directamente en su rendimiento y en su desgaste.
La desfragmentación hoy en día solo tiene sentido en discos duros mecánicos. En ellos, reorganizar los archivos puede mejorar los tiempos de acceso. En los SSD no aporta beneficios y, de hecho, añade escrituras innecesarias que acortan su vida útil, así que es mejor dejar que Windows haga sus propias tareas de mantenimiento específicas para unidades de estado sólido.
Por último, conviene pasar de vez en cuando herramientas de diagnóstico como CrystalDiskInfo, aunque el ordenador parezca ir bien. Echar un vistazo cada 3-6 meses para uso doméstico, o cada 1-2 meses si exprimes mucho el PC, permite detectar problemas incipientes antes de que se conviertan en un drama.
Monitoriza tus discos con CrystalDiskInfo y complementa con otras utilidades
CrystalDiskInfo encaja muy bien como pieza central de una estrategia sencilla de control de discos: lo abres, revisas estado, temperatura, horas y TB escritos, y en pocos segundos sabes si todo está en orden o si hay algo que deberías mirar con más calma.
Cuando quieras un análisis más profundo o comprobar rendimiento, puedes apoyarte en otras herramientas que complementan a CrystalDiskInfo sin sustituirlo:
- CrystalDiskMark: prueba de rendimiento secuencial y aleatorio para ver si tu SSD o HDD rinde como debería.
- Hard Disk Sentinel: ofrece diagnósticos más avanzados, pruebas de estrés y análisis de rendimiento a largo plazo.
- HDDScan: muy útil para escanear la superficie de los discos mecánicos y detectar sectores lentos o defectuosos.
- HWiNFO y Open Hardware Monitor: monitorean temperatura, voltajes y estado general del hardware, incluyendo discos, en tiempo real.
- Programas oficiales de los fabricantes de SSD como Samsung Magician, WD Dashboard, Crucial Storage Executive, Kingston SSD Manager o ADATA SSD Toolbox, que interpretan los datos SMART con criterios propios de cada marca e incluyen funciones de actualización de firmware.
En sistemas macOS no existe una versión oficial de CrystalDiskInfo, así que si usas un Mac tendrás que recurrir a alternativas como DriveDx para obtener una información similar. En Linux, proyectos como smartmontools o GSmartControl cumplen un papel muy parecido al de CrystalDiskInfo en Windows.
Si en algún momento CrystalDiskInfo no detecta una unidad que sabes que está funcionando, revisa primero los cables y la configuración de la BIOS/UEFI para asegurarte de que SMART está habilitado. Después, activa la búsqueda avanzada desde las opciones del programa o prueba con controladores específicos para USB, Intel RAID, AMD RAID, etc., que la propia aplicación permite habilitar.
Tener a mano una herramienta como CrystalDiskInfo marca la diferencia entre perderlo todo sin previo aviso y poder reaccionar con margen. Dedicando unos minutos cada cierto tiempo a revisar el estado y siguiendo unos cuidados básicos de temperatura, espacio libre y copias de seguridad, tus discos —ya sean SSD modernos o viejos HDD mecánicos— te durarán muchos más años sin sustos innecesarios.
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