
Después de años descartando públicamente la idea, Apple se prepara para estrenar un MacBook Pro con pantalla OLED táctil y Dynamic Island, un cambio que rompe de lleno con la filosofía tradicional del Mac. Lo que antes eran simples rumores empieza ya a dibujar un producto bastante concreto: nuevos portátiles profesionales, más delgados, con panel OLED, soporte táctil y una interfaz de macOS capaz de reaccionar según toquemos la pantalla o usemos el cursor.
Las filtraciones de fuentes como Bloomberg, analistas habituales del ecosistema de Apple y medios especializados europeos coinciden en que estos modelos llegarán en formatos de 14 y 16 pulgadas, situándose en la parte más alta de la gama. No sustituirán al iPad ni convertirán el portátil en una especie de tablet con teclado: la idea es ofrecer una entrada táctil opcional, pensada como complemento al ratón y al trackpad, especialmente útil para profesionales creativos y usuarios avanzados.
Un MacBook Pro táctil que no quiere ser un iPad
Lo más llamativo de este proyecto es que Apple ha decidido abrazar el tacto directo sobre la pantalla sin renunciar a la esencia clásica del Mac. La compañía no pretende crear un híbrido tipo convertible al estilo de muchos portátiles Windows, sino permitir que el usuario combine gestos táctiles y controles tradicionales de forma natural. Muchos de los ajustes que permiten precisión en pantallas táctiles ya se han estudiado en entornos de escritorio como Linux, donde existe la posibilidad de adaptar la interfaz para uso con el dedo.
Según la información avanzada por Mark Gurman y otros filtradores, el sistema será capaz de detectar si estamos tocando la pantalla o usando el cursor y ajustará automáticamente algunos elementos de la interfaz. El objetivo es que no tengamos que andar activando modos especiales: bastará con acercar el dedo al panel OLED para que macOS se adapte.
En la práctica, eso significa que al pulsar un botón con el dedo aparecerá un nuevo tipo de menú contextual alrededor del punto de contacto, con iconos y opciones más grandes, pensados para no fallar al tocar. La barra de menús superior también se ampliará cuando la toquemos, facilitando seleccionar apartados como Archivo, Edición o Vista sin necesidad de precisión milimétrica.
Otros controles del sistema, como los deslizadores del centro de control, el selector de emojis o ciertos ajustes rápidos, ya se han ido rediseñando en versiones recientes de macOS con más separación y tamaños mayores, algo que ahora cobra mucho más sentido al conocerse los planes táctiles de Apple. En ese sentido, es probable que lleguen guías y ajustes para mejorar la respuesta táctil en portátiles profesionales.
En ningún caso se espera compatibilidad con Apple Pencil ni un giro hacia un Mac «touch first». La compañía quiere mantener claras las fronteras con el iPad Pro, que seguirá siendo el dispositivo pensado para lápiz y uso totalmente táctil, mientras el MacBook Pro táctil se plantea más bien como un portátil clásico con una capa extra de interacción.

Pantalla OLED táctil: salto de calidad de imagen y diseño más delgado
El otro gran protagonista de esta generación será el panel. Los nuevos modelos abandonarán por fin la tecnología mini‑LED y darán el salto a pantallas OLED de 14 y 16 pulgadas, fabricadas por Samsung Display, con producción prevista de varios millones de unidades al año para abastecer la demanda.
El paso a OLED traerá consigo negros totalmente puros, ya que cada píxel se enciende y se apaga de forma independiente. Esto mejora el contraste, la fidelidad de color y la sensación de profundidad, algo clave para edición de vídeo, fotografía profesional y trabajo gráfico, muy habitual entre los usuarios de MacBook Pro en Europa.
Además de la calidad de imagen, el panel OLED permitirá reducir el grosor del portátil. La combinación de esta tecnología con la miniaturización del hardware interno acercará estos MacBook Pro a lo visto en dispositivos como los iPad Pro M4 o el Mac mini M4, donde Apple ya ha demostrado que puede apurar el diseño sin comprometer la potencia.
Se mantiene la tasa de refresco de 120 Hz, pero se espera un salto extra en brillo máximo y control por zona, lo que debería mejorar el comportamiento en HDR y en entornos muy luminosos. Para muchos profesionales, esa suma de OLED, 120 Hz y mayor precisión de color colocará a estos equipos como opción de referencia para trabajo exigente de imagen.
Sobre el grosor exacto o nuevos colores todavía no hay datos cerrados, pero las filtraciones apuntan a un rediseño más fino y limpio, manteniendo la línea «cuadrada» de los MacBook Pro recientes pero con detalles ajustados para acomodar la nueva pantalla y el recorte de la cámara.

Dynamic Island y «interfaz dinámica» en macOS
Otra de las grandes novedades será la llegada de la Dynamic Island al MacBook Pro. El actual notch fijo que aloja la cámara frontal dará paso a un recorte más compacto, acompañado de una zona interactiva similar a la que se estrenó en el iPhone 14 Pro.
En estos nuevos portátiles, la Dynamic Island funcionará como centro de notificaciones y actividades en segundo plano: mostrará controles multimedia, temporizadores, llamadas, transferencias por AirDrop, grabaciones de pantalla, avisos de batería de los AirPods y datos en tiempo real de apps de terceros, adaptados al entorno de escritorio.
La isla será ligeramente más pequeña que en los iPhone y no se espera que traiga consigo Face ID, de modo que el desbloqueo seguiría dependiendo de Touch ID y contraseña. Aun así, este recorte dinámico permitirá aprovechar mejor el espacio de la pantalla y reducir la sensación de «mordisco» fijo en la parte superior, algo que muchos usuarios de Mac llevaban tiempo criticando.
Detrás de esta función habrá una nueva «interfaz dinámica» en macOS, pensada precisamente para esa transición fluida entre ratón y pantalla táctil. Cuando toquemos determinados elementos, el sistema ampliará botones, mostrará menús circulares alrededor del dedo y ajustará automáticamente qué controles aparecen según el tipo de interacción previa.
macOS incorporará también gestos familiares del iPhone y el iPad: desplazamiento directo con el dedo, pellizcar para hacer zoom en fotos, páginas web o líneas de tiempo de vídeo, y deslizamientos laterales para cambiar de escritorio o gestionar ventanas. Todo ello sin convertir la experiencia en algo completamente distinto de la actual, sino más bien añadiendo una segunda capa de uso para quien la quiera aprovechar.

Chips M6 en 2 nm y gama de modelos esperada
En el interior, todo apunta a que estos equipos servirán de escaparate para la nueva familia de procesadores Apple Silicon M6. De acuerdo con los informes, serán los primeros SoC de la compañía fabricados en un proceso de 2 nanómetros, lo que debería traducirse en un salto notable tanto de rendimiento como de eficiencia energética frente a los actuales M4 y a los M5 previstos para 2026.
Las filtraciones dibujan una gama bastante amplia, con varios modelos en función de tamaño y potencia. Se habla de una alineación similar a esta:
- MacBook Pro OLED de 14 pulgadas con chip M6 (versión base, sin pantalla táctil).
- MacBook Pro OLED táctil de 14 pulgadas con chip M6 Pro.
- MacBook Pro OLED táctil de 14 pulgadas con chip M6 Max.
- MacBook Pro OLED táctil de 16 pulgadas con chip M6 Pro.
- MacBook Pro OLED táctil de 16 pulgadas con chip M6 Max.
La idea sería mantener un modelo de entrada más contenido sin panel táctil, pero concentrar las funciones avanzadas (tacto + Dynamic Island) en las configuraciones Pro y Max, orientadas a profesionales de vídeo, 3D, audio y desarrollo de software que requieren la máxima potencia.
En cuanto a memoria, todavía no hay cifras definitivas, aunque todo indica que el mínimo partirá de 16 GB de RAM unificada, con opciones que podrían llegar como poco hasta los 128 GB en las variantes más potentes, igualando o superando lo visto en los Mac con chip M4 Max.
Este conjunto de especificaciones consolida a estos MacBook Pro como equipos claramente premium, muy por encima del nuevo MacBook económico con chip de la serie A que Apple prepara para competir en la parte baja del mercado.

macOS 27 y cambios pensados para el tacto
En el terreno del software, la llegada de estos portátiles coincidirá con macOS 27, la versión del sistema operativo que se presentará a mediados del año previo y que sucederá a macOS 26 Tahoe. Aunque Apple no planea un rediseño radical de toda la interfaz, sí incorporará ajustes específicos para mejorar la experiencia táctil.
Entre esos cambios están previstos controles que se agrandan al tocarlos, iconos con más separación, barras laterales que responden a gestos y menús contextuales optimizados para el dedo. El sistema será capaz de mostrar distintos juegos de botones según detecte que hemos tocado la pantalla recientemente o que seguimos interactuando con el trackpad.
También se activarán por primera vez en Mac gestos como pellizcar para acercar o alejar y desplazamientos suaves con la mano, algo que hasta ahora quedaba reservado a iPhone y iPad. Pese a ello, las fuentes insisten en que Apple no quiere que el Mac se convierta en una especie de tablet gigante: el teclado físico seguirá siendo la pieza central.
Para los desarrolladores, esto implicará nuevas API de gestión de gestos y de integración con Dynamic Island en macOS. Grandes firmas de software profesional —desde Adobe o Microsoft hasta compañías de audio y 3D— tendrán que decidir qué partes de sus interfaces adaptan al dedo y cuáles dejan pensadas para ratón y teclado, lo que previsiblemente generará un periodo de transición en el que no todas las apps estarán igual de afinadas.
Calendario de lanzamiento y precios previstos en Europa
En cuanto a las fechas, los diferentes informes sitúan estos MacBook Pro OLED táctiles en la recta final de 2026. No formarán parte del evento de marzo en el que se esperan los MacBook Pro M5 Pro y M5 Max ni otros productos como iPad renovados; su presentación se reservaría para un lanzamiento de otoño, encajando con la estrategia habitual de Apple para grandes cambios de diseño.
Respecto al precio, todo apunta a que habrá un incremento notable sobre las tarifas actuales, en parte por el coste de los paneles OLED y la nueva tecnología táctil. Fuentes del sector hablan de subidas en torno al 8‑12 % sobre los precios de los MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas que ya se venden en España y el resto de Europa.
Como referencia, los modelos profesionales actuales se sitúan aproximadamente en estas cifras:
- Desde 1.829 euros para el modelo de 14 pulgadas con chip de entrada.
- Desde 2.449 euros para el MacBook Pro de 14 pulgadas con chip Pro.
- Desde 2.949 euros para el MacBook Pro de 16 pulgadas con chip Pro.
- Desde 3.949 euros para el MacBook Pro de 14 pulgadas con chip Max.
- Desde 4.249 euros para el MacBook Pro de 16 pulgadas con chip Max.
Con la nueva generación, se espera que las configuraciones OLED táctiles se sitúen por encima de estas cantidades, sobre todo en las variantes de 16 pulgadas y chips M6 Pro/M6 Max, que apuntan a convertirse en estaciones de trabajo portátiles de muy alto coste dentro del mercado europeo.
Contexto: un Mac más táctil en un mercado dominado por Windows
El giro de Apple no se produce en el vacío. Mientras los Mac se mueven alrededor del 9‑10 % del mercado global de PC, el ecosistema Windows domina con holgura el resto, y lleva años apostando por portátiles 2‑en‑1, convertibles y equipos táctiles con lápiz, especialmente en segmentos profesionales y educativos.
Hasta ahora, Apple había sido la gran excepción, defendiendo la separación entre Mac y iPad como dos líneas distintas. Sin embargo, la convergencia de chips, la integración de servicios como iCloud, Handoff o AirDrop y la similitud creciente entre iOS, iPadOS y macOS han ido diluyendo esa frontera.
La introducción de la Dynamic Island en el MacBook Pro y la adaptación de la interfaz táctil refuerzan esa homogeneización del ecosistema: un mismo lenguaje visual en iPhone, iPad y Mac, lo que a su vez fortalece la estrategia comercial de Apple de retener al usuario dentro de su entorno de dispositivos y servicios.
Al mismo tiempo, la compañía prepara un MacBook más barato con chip de la serie A y un precio de entrada agresivo, lo que configurará una gama a dos velocidades: por un lado, modelos accesibles para ganar cuota y, por otro, este MacBook Pro OLED táctil como buque insignia pensado para quienes buscan lo último en diseño, pantalla y rendimiento.
Todo lo filtrado hasta ahora perfila unos futuros MacBook Pro que marcarán un antes y un después para la gama: pantallas OLED táctiles suministradas por Samsung, Dynamic Island adaptada al escritorio, chips M6 en 2 nm, macOS 27 con interfaz dinámica y un posicionamiento todavía más premium en precio. Falta por ver cómo responderán el mercado europeo y los profesionales que durante años han trabajado con Mac sin tocar la pantalla, pero si se confirman las previsiones, Apple se dispone a firmar uno de los mayores cambios en la historia reciente del Mac.
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