
Si tienes unas gafas de realidad virtual y un PC con Windows 11, estás en un momento muy interesante: Microsoft está cambiando por completo la forma de usar la realidad mixta, alejándose de los antiguos cascos Windows Mixed Reality y apostando por nuevas herramientas pensadas para visores como Meta Quest. Esto tiene cosas muy positivas, pero también algún que otro quebradero de cabeza si usas hardware algo más veterano.
En los últimos meses hemos visto cómo algunos usuarios con visores como Lenovo Explorer se han llevado una sorpresa desagradable: Windows 11 ha dejado de dar soporte directo a ciertos cascos de realidad mixta clásicos, lo que rompe, por ejemplo, su integración con SteamVR. Al mismo tiempo, Microsoft ha lanzado utilidades como Mixed Reality Link y las llamadas Volumetric Apps, que buscan llevar el entorno de Windows y las aplicaciones 2D al espacio 3D de plataformas como Meta Quest.
¿Qué está pasando con Windows 11 y los cascos de realidad mixta clásicos?
Una de las situaciones más comentadas en la comunidad es la de los usuarios de cascos como Lenovo Explorer, que formaban parte del ecosistema Windows Mixed Reality tradicional y ahora se ven “descolgados” en Windows 11. Un caso típico es el de quien conecta su visor para jugar en SteamVR y descubre que, aunque el sistema detecta el casco, SteamVR no lo reconoce como dispositivo válido.
Estos cascos aparecen en el sistema, en los dispositivos y en el panel de configuración, pero la integración con la capa de realidad mixta de Microsoft ha cambiado en las últimas versiones de Windows 11. El resultado práctico es que SteamVR, que dependía de ese puente de compatibilidad, deja de identificar correctamente el visor y no permite lanzar juegos o experiencias VR como antes.
Ante esta situación, algunos usuarios han optado por una solución radical: volver a versiones anteriores de Windows 11, como la build 23H2. En más de un caso, este downgrade ha devuelto la funcionalidad completa al visor, permitiendo de nuevo el uso normal con SteamVR y el resto de aplicaciones. No es una solución elegante, pero sí un “atajo” que, hoy por hoy, está funcionando cuando no hay alternativas oficiales.
Hay que tener en cuenta que hablar de revertir a 23H2, usar un arranque dual o mantener una instalación previa de Windows implica ciertas molestias: posibles problemas de seguridad, menos soporte a largo plazo y la necesidad de gestionar dos entornos distintos. Aun así, para quienes quieren seguir aprovechando un casco Lenovo Explorer u otro dispositivo de la vieja guardia, en ocasiones sigue siendo el único camino fiable.
Windows 11 y las nuevas apuestas: Mixed Reality Link
Mientras los visores antiguos pierden peso, Microsoft está empujando un nuevo modelo basado en visores autónomos modernos. Una pieza clave de esta estrategia es Mixed Reality Link para Windows 11, una aplicación disponible en la Microsoft Store que todavía está en fase preview, pero que adelanta muy bien por dónde va el futuro de la realidad mixta en el ecosistema Windows.
Mixed Reality Link está pensada sobre todo para visores como Meta Quest 3 y Meta Quest 3S, que cuentan con cámaras a color y funciones de realidad aumentada. Gracias a esta herramienta, el entorno de Windows 11 puede proyectarse en las gafas en forma de varios monitores virtuales, creando una especie de escritorio inmersivo en realidad mixta, ideal para trabajar, navegar, ver contenido o combinar aplicaciones tradicionales con experiencias XR.
Uno de los puntos que más llaman la atención es que la conexión entre el PC con Windows 11 y las gafas se establece mediante un código QR. Es un método cómodo: instalas la app en el ordenador, sigues las instrucciones, escaneas el código desde las gafas y, a partir de ahí, ambos dispositivos quedan vinculados. Desde la propia aplicación de Mixed Reality Link puedes gestionar todos los visores enlazados, lo que facilita mucho el uso de varios cascos o el cambio entre distintos equipos.
Aunque Microsoft no ha presentado Mixed Reality Link como un producto definitivo, su intención es clara: convertir a Windows 11 en un “hub” de realidad mixta interoperable con los visores más populares, en lugar de depender de un ecosistema cerrado de cascos propios como ocurrió con Windows Mixed Reality. Este enfoque encaja con la alianza estratégica entre Microsoft y Meta, que busca impulsar experiencias de productividad y entretenimiento en plataformas como Meta Quest.
Requisitos para usar Mixed Reality Link en Windows 11
A día de hoy, para aprovechar Mixed Reality Link necesitas cumplir una serie de condiciones tanto a nivel de hardware como de software. Aunque la herramienta está aún en preview, Microsoft exige una base técnica relativamente potente, similar a lo que solemos ver en cualquier entorno VR de PC.
En términos generales, los requisitos para que Windows 11 y la realidad mixta funcionen con fluidez pasan por tener un PC “VR Ready” con una gráfica moderna, suficiente RAM y una CPU actual. No es un simple complemento gráfico: los monitores virtuales, la decodificación de vídeo en tiempo real y la gestión de latencias bajas requieren un sistema robusto para evitar tirones o mareos.
En cuanto a los visores compatibles, Mixed Reality Link se ha presentado poniendo el foco sobre Meta Quest 3 y Meta Quest 3S gracias a sus cámaras RGB y capacidades de passthrough a color. Esto permite mezclar tu entorno real con ventanas y monitores virtuales de Windows. Es previsible que, con el tiempo, la lista de visores compatibles crezca, pero por ahora estas gafas de Meta son el principal objetivo.
Volumetric Apps: de ventanas 2D a experiencias 3D espaciales

Otra pieza fundamental del movimiento de Microsoft hacia la realidad mixta es la iniciativa de Volumetric Apps, una nueva API para transformar aplicaciones de Windows en contenidos 3D “espaciales”. Esta tecnología se dio a conocer en la conferencia para desarrolladores Microsoft Build 2024, y se integra de lleno en la colaboración con Meta.
La idea es que las aplicaciones clásicas de Windows, pensadas originalmente para mostrarse en una pantalla 2D plana, puedan adquirir un formato volumétrico dentro de un espacio 3D. En vez de tener solo ventanas flotando, las interfaces, gráficos y modelos pueden expandirse en el entorno, permitiendo nuevas formas de interacción y visualización, tanto para trabajo como para ocio.
En una de las demostraciones se mostró cómo un controlador Xbox podía “desplegarse” en el espacio 3D, con sus componentes de color y gráficos detallados distribuidos alrededor. Esto permite examinar el dispositivo en profundidad, casi como si lo tuvieras delante, pero con la ventaja de poder ver capas, cortes y anotaciones que en una pantalla plana serían mucho menos intuitivas.
Con este enfoque, Microsoft pretende que Windows dé el salto a la llamada “computación espacial”, ofreciendo a los desarrolladores una API capaz de generar aplicaciones volumétricas adaptadas a la XR. Para quienes crean software profesional, de diseño, ingeniería, análisis de datos o incluso educación, supone un gran salto: ya no se trata solo de abrir una ventana más grande, sino de convertir la información en objetos y espacios manipulables.
Esta API encaja también en la estrategia conjunta Meta-Microsoft, que hasta la fecha se había concretado en aplicaciones de Office en 2D para Quest, Xbox Cloud Gaming y futuros visores con estética inspirada en Xbox. Las Volumetric Apps van un paso más allá y plantean la convivencia de Windows y Meta Quest dentro de un entorno XR pensado para algo más que “pantallas flotantes”.
Aplicaciones clave para sacar partido a tus gafas VR en PC
Además de las herramientas que está impulsando Microsoft, el ecosistema de realidad virtual en PC se apoya en varias aplicaciones imprescindibles. Cada una cumple una función distinta, pero todas ellas son fundamentales para exprimir tu visor cuando lo conectas a un ordenador.
SteamVR: la puerta de entrada al catálogo de juegos VR
Si te interesa principalmente jugar, la respuesta suele ser clara: SteamVR es la opción más directa y sencilla para acceder al catálogo de Steam. Al estar desarrollada por Valve, la integración con la tienda y la biblioteca de juegos es nativa, lo que simplifica mucho el proceso de instalación, configuración y lanzamiento de títulos VR compatibles.
SteamVR es una plataforma gratuita y actúa como una especie de “sistema operativo” de realidad virtual dentro de tu PC, gestionando la interfaz, la posición de los mandos, el visor y las distintas experiencias. Desde ahí lanzas juegos, ajustas la sala de juego, calibras tu posición o configuras parámetros avanzados como la tasa de refresco o la resolución interna.
Cuando todo va bien, basta con conectar las gafas, arrancar SteamVR y disfrutar de los juegos tal como fueron pensados por los desarrolladores. Sin embargo, como ya hemos visto con casos como el del Lenovo Explorer, si Microsoft cambia piezas clave de su sistema de realidad mixta o elimina compatibilidades, la conexión entre el visor y SteamVR puede romperse, obligando a buscar alternativas o incluso a revertir la versión de Windows.
Air Link: realidad virtual inalámbrica desde tu PC
Muchos usuarios quieren olvidarse de los cables y aprovechar las capacidades WiFi de sus gafas. En el caso de las Meta Quest, Air Link se ha convertido en una de las soluciones estrella para transmitir juegos y aplicaciones de PC de forma inalámbrica. No necesitas un cable USB largo: basta con un buen router y una red estable.
Air Link es gratuita y permite que el PC renderice los juegos mientras el visor recibe el vídeo en streaming y envía de vuelta los movimientos. Esta combinación da mucha libertad física al jugador, aunque exige una red WiFi potente, preferiblemente en la banda de 5 GHz o 6 GHz, y que el ordenador esté conectado por cable al router para reducir la latencia.
Si todo está bien configurado, la experiencia puede ser tan fluida como jugar con cable, pero es muy sensible a interferencias, saturación de la red o routers de baja calidad. Por eso, suele recomendarse jugar cerca del punto de acceso y evitar que otros dispositivos estén consumiendo mucho ancho de banda al mismo tiempo.
Virtual Desktop: streaming avanzado y más opciones de ajuste
Para quienes quieren un extra de control o tienen visores distintos, una de las aplicaciones más conocidas es Virtual Desktop, una solución de pago que ronda los 14,79 euros. Se compra una sola vez y da acceso a una experiencia de escritorio virtual muy pulida, además de opciones avanzadas de streaming para juegos.
Virtual Desktop permite conectar las gafas al PC tanto por WiFi como por cable, pero su gran baza es la personalización: ajustes finos de bitrate, opciones de latencia, diferentes modos de compresión de vídeo y perfiles según el tipo de contenido. Para algunos usuarios, especialmente quienes tienen redes muy buenas o quieren afinar al máximo, la mejora frente a otras soluciones justifica sobradamente el precio.
Más allá de los juegos, Virtual Desktop funciona también como un entorno de trabajo inmersivo, con monitores virtuales donde puedes abrir aplicaciones de Windows, navegar o ver contenido multimedia. Esto lo convierte en una herramienta versátil, útil tanto para ocio como para productividad o estudio.
ALVR: alternativa gratuita y abierta para streaming VR
Otra opción interesante es ALVR, una herramienta gratuita y de código abierto que también permite transmitir contenido VR desde el PC al visor. Es una alternativa muy apreciada por la comunidad por su filosofía abierta y por la posibilidad de experimentar con diferentes configuraciones y builds.
ALVR, al igual que Air Link y Virtual Desktop, depende de una red WiFi estable y de un PC con suficiente potencia gráfica. La flexibilidad de sus ajustes y la comunidad que hay detrás son dos de sus grandes puntos fuertes, aunque su configuración puede ser un poco más técnica para usuarios que prefieren algo “enchufar y listo”.
¿Necesito cable para usar mis gafas VR con el PC?
Una de las dudas más frecuentes es si es obligatorio utilizar un cable para conectar tus gafas VR al PC. La respuesta es que no siempre hace falta, pero dependerá de tus necesidades y de la calidad de tu red. Muchas soluciones modernas están pensadas precisamente para funcionar de forma inalámbrica.
Aplicaciones como Air Link, Virtual Desktop o ALVR han sido diseñadas para ofrecer streaming VR inalámbrico. Esto te permite moverte con total libertad, sin temer por tirar del cable o tropezar. Sin embargo, para que la experiencia sea buena necesitas una red WiFi rápida, lo más limpia posible de interferencias y un router que aguante el tipo cuando la tasa de datos y la demanda de baja latencia son altas.
En cambio, el cable sigue siendo una opción muy válida cuando quieres garantizar la menor latencia posible y reducir los problemas de calidad de imagen por compresión. Un enlace USB de alta velocidad o incluso DisplayPort/HDMI, según el visor, proporciona una conexión más estable, ideal para juegos competitivos o experiencias muy exigentes.
Coste de las principales aplicaciones VR para PC
A la hora de montar tu ecosistema VR en PC, también conviene saber qué parte del software es de pago y cuál es gratuito. En el terreno de las aplicaciones “puente” la variedad es amplia, así que puedes empezar sin gastar nada o invertir un poco si quieres funciones extra.
Tanto SteamVR como ALVR y Air Link se ofrecen de forma totalmente gratuita. SteamVR se descarga desde la propia tienda de Steam, Air Link viene integrado en el ecosistema de Meta Quest y ALVR se puede obtener desde sus repositorios oficiales. Con estas herramientas, ya tienes un buen punto de partida para jugar y experimentar con realidad virtual sin costes adicionales.
Virtual Desktop, por su parte, es una aplicación de pago con un coste aproximado de 14,79 euros en la tienda correspondiente al visor. Es un pago único que desbloquea todas sus funciones, y suele considerarse una muy buena inversión si vas a utilizar mucho la VR para juegos, escritorio remoto o trabajo, y quieres un control fino de la calidad de imagen y la latencia.
Requisitos de PC para disfrutar de la realidad virtual
La realidad virtual es una de las tareas más exigentes que puedes pedirle a tu ordenador. No basta con que “arranque” el sistema: necesitas un equipo con una GPU potente, una CPU moderna y suficiente memoria RAM para mover los juegos o aplicaciones XR con fluidez y sin cortes, y conviene usar herramientas para monitorear el sistema.
En general, los fabricantes recomiendan tarjetas gráficas etiquetadas como “VR Ready”, normalmente a partir de gamas medias-altas de Nvidia o AMD en las generaciones recientes. La CPU debe ser capaz de manejar tanto el juego como la lógica de seguimiento del visor, y la RAM rara vez debería bajar de los 16 GB si quieres una experiencia cómoda.
Los requisitos concretos varían según el juego o la aplicación: no es lo mismo visualizar un entorno sencillo que renderizar un simulador de conducción ultradetallado. Conviene revisar siempre las especificaciones recomendadas por cada título y compararlas con tu hardware antes de lanzarte, especialmente si vas a combinar VR con streaming inalámbrico o monitores virtuales múltiples.
Retos y oportunidades del cambio de rumbo en la realidad mixta
El avance hacia Mixed Reality Link y las Volumetric Apps trae consigo un escenario dual. Por un lado, los usuarios de visores Windows Mixed Reality clásicos pueden verse perjudicados por cambios en el soporte de Windows 11, que afectan a la compatibilidad con SteamVR y otras plataformas. Por otro, quienes usan gafas más modernas como Meta Quest 3 se benefician directamente de la nueva estrategia.
La posibilidad de trabajar con monitores virtuales, proyectar aplicaciones de escritorio en entornos XR y convertir programas 2D en experiencias 3D inmersivas abre la puerta a usos que van mucho más allá de los juegos. Diseño industrial, educación, análisis avanzado de datos o revisiones de producto son solo algunos campos en los que la computación espacial puede marcar una diferencia enorme.
Para los desarrolladores, la API de Volumetric Apps ofrece un nuevo lienzo en el que experimentar con interfaces tridimensionales, contenido interactivo y presentaciones volumétricas. Y para los usuarios finales, la combinación de herramientas como Mixed Reality Link y soluciones de streaming inalámbrico crea un ecosistema muy rico, aunque con la obligación de vigilar la compatibilidad según el visor y la versión de Windows.
Con todos estos elementos sobre la mesa, el panorama actual de Windows 11 y la realidad mixta se puede resumir en una idea clara: Microsoft está apostando fuerte por la integración con visores como Meta Quest y por un futuro de aplicaciones espaciales, mientras deja atrás parte de su viejo ecosistema Windows Mixed Reality.
Para quienes estrenan unas gafas VR modernas, las opciones para sacarles partido en PC no paran de crecer; para los que siguen usando cascos como el Lenovo Explorer, puede que toque tomar decisiones complicadas, como mantener una versión concreta de Windows o buscar caminos alternativos para seguir disfrutando de la realidad virtual en su ordenador. Comparte esta información y más usuarios sabrán del tema.
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