viernes, 20 de febrero de 2026

iOS 26.4 abre CarPlay a apps de IA por voz

CarPlay con apps de IA por voz

CarPlay llevaba años siendo un entorno muy controlado: pocas categorías de apps, plantillas cerradas y un diseño pensado para que el conductor no tenga demasiadas distracciones. Con la llegada de iOS 26.4, Apple afloja ese corsé y da un paso que puede cambiar mucho la experiencia en el coche: se abre por primera vez la puerta a aplicaciones de inteligencia artificial conversacional controladas por voz dentro del salpicadero.

No hablamos de una actualización espectacular a nivel visual, sino de un movimiento de fondo. La compañía permite ahora que chatbots de terceros como ChatGPT, Google Gemini o Claude se integren oficialmente en CarPlay, siempre bajo unas normas muy estrictas. El resultado es un sistema que sigue girando alrededor de la seguridad vial, pero que añade un nuevo “copiloto digital” para todo lo que tenga que ver con conversación e información.

Apple redefine los límites de CarPlay con iOS 26.4

Con iOS 26.4, Apple ha actualizado la documentación para desarrolladores de CarPlay e incluye una nueva categoría específica: las “voice-based conversational apps” o aplicaciones conversacionales basadas en voz. Hasta ahora, las apps se limitaban a ámbitos como la música y el podcast, la mensajería manejada por SiriKit, la navegación, la carga de coches eléctricos, el aparcamiento o los pedidos rápidos de comida.

La incorporación de esta categoría supone que servicios de IA generativa que ya usamos en el móvil, como ChatGPT, Gemini o Claude, pueden dar el salto al coche de forma oficial. Eso sí, solo si cumplen con las condiciones de diseño y seguridad que Apple marca para CarPlay y que son más estrictas que en el iPhone o el iPad.

Entre esas condiciones destaca que la voz debe ser el canal principal de interacción. Las apps tienen que centrarse en el audio, utilizando la pantalla solo como apoyo visual mínimo: nada de bloques de texto interminables ni interfaces recargadas. El objetivo es que el conductor pueda escuchar la respuesta sin apartar la vista de la carretera más de lo imprescindible.

Además, las aplicaciones no pueden inventarse su propia interfaz para el coche: están obligadas a usar las plantillas oficiales de CarPlay, en especial una nueva pantalla de control por voz que indica cuándo la IA está escuchando, procesando y respondiendo. De esta forma, Apple mantiene el control sobre lo que se muestra en el salpicadero.

En lo esencial, la compañía no desplaza a Siri, pero sí abre la puerta a que otros asistentes convivan dentro del sistema del coche. CarPlay deja de ser un territorio exclusivo de Siri y pasa a admitir que haya más de una voz respondiendo al usuario, aunque con papeles muy bien delimitados.

Integración de IA por voz en CarPlay

Qué cambia realmente para el usuario al volante

En el día a día, la experiencia no será simplemente decir “Oye Siri, abre ChatGPT” y olvidarse del resto. Apple mantiene que Siri es el asistente nativo, así que los chatbots se usarán como aplicaciones de CarPlay: habrá que seleccionarlas en la pantalla del coche o desde los mandos del volante cuando estén disponibles.

A partir de ahí, el funcionamiento se parecerá más a tener un copiloto conversacional que a un asistente que controle todo. El usuario podrá lanzar preguntas de voz para salir de dudas sobre un concepto, pedir un resumen rápido de un texto, preparar una respuesta con un tono más formal o generar ideas mientras conduce, sin necesidad de sacar el iPhone del bolsillo. Además, quienes opten por soluciones de terceros podrán aprovechar CarPlay inalámbrico para una experiencia más fluida.

En desplazamientos largos, especialmente frecuentes en España y en el resto de Europa, donde muchos conductores pasan horas en autovía, poder hablar con una IA puede ser útil para aclarar noticias, comentar temas de trabajo o simplemente resolver curiosidades sin tocar el móvil. Incluso los pasajeros pueden aprovecharlo para consultas puntuales durante el viaje.

Eso sí, que iOS 26.4 incluya esta compatibilidad no significa que la integración esté disponible desde el primer minuto. Apple ya ha hecho su parte a nivel de sistema, pero ahora son OpenAI, Google, Anthropic y el resto de compañías quienes tienen que adaptar sus apps, pedir los permisos a Apple y pasar por el proceso de revisión antes de aparecer en CarPlay.

La propia actualización, además, sigue preparando el terreno para otras funciones que Apple ha ido tanteando, como la reproducción de vídeo en CarPlay bajo condiciones muy concretas (por ejemplo, con el vehículo parado). También hay interés por soporte para pantallas portátiles para el coche en usos concretos. Todo apunta a que la firma quiere que el sistema del coche sea algo más que un mero espejo del móvil, pero sin convertirse en una tablet con ruedas.

Papeles repartidos: Siri al mando y la IA como copiloto

Apple ha dejado bastante clara la frontera entre Siri y los nuevos chatbots. Aunque CarPlay se abra a estas aplicaciones de IA, Siri seguirá siendo el asistente por defecto y el único con capacidad para controlar funciones sensibles del vehículo y del iPhone.

Eso significa que las apps de IA no podrán subir el volumen, cambiar la temperatura, ajustar la climatización ni manipular la radio, ni tampoco acceder directamente a notificaciones del sistema o a otros ajustes del teléfono. Esos comandos seguirán pasando por Siri, que está integrado a nivel de sistema y enlazado con los mandos físicos del coche.

Otro límite clave es el de las palabras de activación. Dentro de CarPlay, no se permitirá invocar a estos chatbots con frases tipo “Oye ChatGPT” u “Ok Gemini”. Para empezar a hablar con ellos, habrá que abrir la app compatible desde la pantalla del vehículo. Como mucho, se podrá usar Siri para lanzar la orden “Oye Siri, abre X aplicación”, pero la frase de arranque sigue siendo la de Apple.

En la práctica, los chatbots quedan destinados a la parte puramente conversacional: resolver dudas, elaborar textos, reformular mensajes o resumir contenidos. Siri se reserva todo lo que implique tocar el coche o el sistema operativo. Es una convivencia más complementaria que competitiva.

Este enfoque encaja con la filosofía habitual de la marca: abrir cierto margen para terceros, pero manteniendo el control sobre la experiencia y, sobre todo, sobre las funciones relacionadas con seguridad y conducción. La IA de fuera aporta ideas y palabras; el mando del coche sigue en manos de Siri y del usuario.

Cómo se verá y se usará la nueva interfaz de voz en CarPlay

Para integrar estas aplicaciones, Apple ha diseñado una nueva pantalla de control por voz específica para CarPlay. Todas las apps que quieran actuar como chatbot en el coche tendrán que usarla sin excepciones, lo que garantiza una experiencia relativamente homogénea independientemente del servicio de IA elegido.

Esta vista de control muestra indicadores claros de estado: cuándo la app está escuchando, procesando la petición o respondiendo. Además, permite presentar un apoyo visual muy acotado, normalmente un resumen breve del contenido o unos pocos elementos sencillos, para que el conductor no tenga que leer textos largos en marcha.

Las guías de Apple prohíben llenar la pantalla de párrafos extensos, gráficos complejos o animaciones que puedan resultar llamativas. La prioridad absoluta es que la interacción sea principalmente auditiva, con el mínimo de distracción visual necesario para que el usuario sepa qué está pasando.

En el uso típico, el flujo será algo así: el conductor abre la app de IA en CarPlay, el sistema cambia a la pantalla de control por voz, se activa la escucha y se plantea la pregunta. La respuesta se reproduce por los altavoces del coche, mientras que la pantalla muestra solo lo justo para dar contexto, sin reclamar demasiada atención. Este diseño debe funcionar incluso en pantallas con CarPlay para motocicletas u otras configuraciones específicas.

Apple recuerda también que estas aplicaciones deben evitar terrenos especialmente delicados, como asesoramiento médico o financiero, algo que ya se advierte en móvil pero que se vuelve aún más relevante dentro del coche. No se trata de convertir la IA en un consejero de temas críticos mientras se circula, sino de ofrecer ayuda puntual y ligera.

Trucos actuales: usar ChatGPT con Siri y CarPlay antes de la integración plena

Mientras llegan las actualizaciones oficiales de estas apps para CarPlay, algunos usuarios ya están aprovechando la integración entre Siri y ChatGPT en iOS para llevar la IA al coche de forma “indirecta”. Esto está disponible en iPhone 15 Pro y modelos posteriores compatibles con Apple Intelligence.

En estos dispositivos, los ajustes permiten que Siri consulte a ChatGPT cuando no puede responder bien a una pregunta, o incluso que envíe la consulta directamente sin pedir permiso cada vez. Para ello, basta con ir a Ajustes > Apple Intelligence y Siri > Extensiones > ChatGPT, activar la opción “Usar ChatGPT” y desactivar “Confirmar peticiones” si se quiere un flujo más automático.

De este modo, se puede seguir usando “Oye Siri” como puerta de entrada, pero dejando que parte del trabajo lo haga ChatGPT en segundo plano. Funciona tanto en el iPhone como en CarPlay, sin necesidad de que la app oficial de ChatGPT esté todavía adaptada al sistema del coche.

Quien tenga cuenta propia de ChatGPT, incluida una suscripción de pago, puede vincularla para aprovechar sus ventajas dentro de este flujo. No es una solución tan limpia como la futura integración nativa en CarPlay, pero ya permite ciertas consultas por voz en el coche sin recurrir a atajos más enrevesados.

En cualquier caso, este tipo de “trucos” seguirán siendo complementarios. La gran novedad de iOS 26.4 es que, en cuanto los desarrolladores actualicen sus apps, los chatbots aparecerán directamente como iconos de CarPlay y podrán usarse con su propia interfaz de voz, sin pasar necesariamente por Siri como intermediaria.

Por qué Apple abre ahora CarPlay a la IA de terceros

La decisión de permitir chatbots de terceros en CarPlay no llega en el vacío. En los últimos años, la competencia en asistentes de IA se ha disparado, y muchos usuarios ya se han acostumbrado a combinar Siri con ChatGPT, Gemini u otras plataformas según lo que necesiten hacer.

Mantener el coche como un espacio cerrado, donde solo Siri pudiera operar, empezaba a chirriar, sobre todo porque algunos conductores intentaban seguir usando estas IAs desde el móvil mientras conducían, con el riesgo de distracciones y sanciones que ello implica. Ofrecer una vía oficial desde CarPlay encaja mejor con los objetivos de seguridad vial.

También influye el contexto regulatorio, especialmente en la Unión Europea, donde se exige a las grandes tecnológicas mayor apertura y opciones para el usuario. Permitir que varios asistentes convivan dentro del coche, aunque con límites, ayuda a Apple a mostrarse más flexible ante Bruselas sin renunciar a su modelo de control.

En paralelo, la estrategia de la compañía va orientada a reforzar la inteligencia artificial en todo su ecosistema. Ya se han anunciado planes para que Siri se apoye en modelos de IA más avanzados y, en algunas regiones, pueda incluso colaborar con motores externos como Gemini en tareas concretas. CarPlay se suma a este movimiento, dejando de ser la excepción cerrada.

Con este cambio, el coche se alinea con lo que ya ocurre en el iPhone y el iPad: varios asistentes pueden coexistir, cada uno con su rol, mientras Apple marca el perímetro de lo que se puede hacer y cómo se presenta al usuario final.

Impacto en Europa y España: seguridad vial y regulación digital

En Europa, y de forma muy particular en España, la entrada de los chatbots en CarPlay se cruza con dos líneas rojas claras: las normas de tráfico muy estrictas contra las distracciones y una vigilancia regulatoria intensa sobre las grandes plataformas digitales.

La Dirección General de Tráfico repite a menudo que usar el móvil al volante es una de las principales causas de accidentes, y las multas por manipular el teléfono en marcha incluyen no solo cuantías económicas, sino también pérdida de puntos. Integrar estas funciones de IA en la pantalla del coche, con manos libres y una interfaz minimizada, resulta más coherente con estas recomendaciones que seguir consultando el móvil directamente.

Desde el punto de vista de la regulación digital, abrir hueco a apps de IA de terceros en CarPlay puede interpretarse como un gesto hacia las exigencias europeas de competencia e interoperabilidad. Aunque Siri conserve un papel dominante, el simple hecho de permitir que otros asistentes existan en el entorno del coche reduce el riesgo de que CarPlay se considere un jardín completamente cerrado.

Es probable que, cuando la función salga de la beta y llegue a la versión estable, las autoridades europeas examinen con detalle cómo se gestionan los datos: qué información se comparte entre el vehículo, el iPhone y los servidores de los chatbots, qué permisos se conceden y hasta qué punto el usuario tiene capacidad real de elección.

Para los conductores españoles con coches compatibles, el cambio se notará sobre todo en perfiles que pasan muchas horas en carretera por trabajo o viajes: un asistente capaz de redactar textos, resumir documentos o dar contexto sobre una noticia sin necesidad de tocar el móvil puede encajar muy bien con las necesidades diarias, siempre que se use con sentido común.

Disponibilidad, betas y próximos pasos de iOS 26.4

La compatibilidad de CarPlay con chatbots de terceros forma parte de la beta de iOS 26.4, ya disponible para desarrolladores y en fase de despliegue como beta pública. Si no hay retrasos, se espera que la versión final llegue a todos los usuarios con dispositivos compatibles en cuestión de semanas.

No obstante, instalar iOS 26.4 no bastará por sí solo para empezar a hablar con ChatGPT o Gemini desde el coche. Las propias aplicaciones tendrán que actualizarse para declararse compatibles con CarPlay, solicitar el permiso especial a Apple y adaptarse a la nueva interfaz de control por voz.

En la documentación oficial, Apple detalla una serie de requisitos técnicos y de experiencia de usuario orientados a minimizar la distracción y garantizar un comportamiento adecuado ante peticiones de voz. Solo las apps que superen estas pruebas aparecerán como opciones en la pantalla del salpicadero.

En paralelo, sigue pendiente el calendario de la evolución de Siri con modelos de IA más potentes. Algunas filtraciones apuntaban a cambios importantes en esta misma versión de iOS, pero, por ahora, la novedad visible en el coche es la entrada de chatbots de terceros. El Siri basado en motores más avanzados parece reservado, de momento, para actualizaciones futuras.

Con todo este movimiento, CarPlay pasa de ser un entorno muy cerrado, dominado por Siri y unas pocas categorías de apps, a un sistema en el que la conversación con la IA entra de lleno en el salpicadero. El volante, eso sí, sigue firmemente en manos del conductor, con Apple y la normativa de tráfico vigilando de cerca qué se puede hacer, cómo se hace y hasta dónde puede llegar esta nueva oleada de asistentes en el coche.



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jueves, 19 de febrero de 2026

Acer y ASUS dejan de vender ordenadores en Alemania por una patente de Nokia

Tecnología HEVC H.265 en disputa de patentes

El mercado de ordenadores en Alemania se ha topado con un serio obstáculo: un tribunal de Múnich ha ordenado que Acer y ASUS suspendan la venta de PCs y portátiles en el país debido a una disputa de patentes con Nokia relacionada con la tecnología de vídeo HEVC/H.265. La decisión afecta tanto a equipos de sobremesa como a portátiles de ambas compañías.

Esta resolución judicial tiene implicaciones importantes para el negocio de hardware en uno de los principales mercados de Europa, ya que Alemania es una pieza clave en las ventas de informática dentro de la Unión Europea. Aunque la prohibición es de momento provisional, marca un punto de inflexión en la relación entre fabricantes de ordenadores y titulares de patentes de códecs de vídeo.

Un fallo judicial que paraliza las ventas de Acer y ASUS

La decisión procede del Tribunal Regional de Múnich, que ha dado la razón a Nokia en una demanda por infracción de patentes. Según la sentencia, los ordenadores de Acer y ASUS que incorporan soporte para el estándar de compresión de vídeo HEVC (también conocido como H.265) estarían utilizando tecnología cubierta por patentes de Nokia sin un acuerdo de licencia considerado adecuado.

El tribunal entiende que las dos marcas no han actuado como licenciatarias dispuestas dentro del marco FRAND, el sistema que debe garantizar que las patentes esenciales para estándares tecnológicos se licencien en condiciones justas, razonables y no discriminatorias. Para la corte alemana, Acer y ASUS han seguido utilizando la tecnología sin cerrar un acuerdo de licencia que cumpla con esos principios.

Esta situación ha llevado a la imposición de medidas cautelares que bloquean la venta directa de ordenadores por parte de ambas compañías en territorio alemán. La prohibición abarca tanto la comercialización como el envío de nuevas unidades desde sus canales oficiales, dejando en pausa una parte relevante de su actividad en el país.

El revés no solo tiene impacto en Alemania: al tratarse de uno de los mercados más potentes de la Unión Europea, el caso se sigue muy de cerca desde otros países europeos, incluida España, por el posible efecto contagio en futuras negociaciones de licencias de códecs de vídeo con otros fabricantes.

Disputa legal por patentes de vídeo en Europa

La patente HEVC/H.265 en el centro del conflicto

El desencadenante de todo este asunto es la familia de patentes vinculadas a HEVC/H.265, un códec de vídeo clave para la reproducción de contenidos en alta resolución. En concreto, el pleito gira alrededor de la patente EP 2 375 749, considerada esencial para la implementación del estándar HEVC en dispositivos que codifican o decodifican vídeo.

Nokia cuenta con un portafolio muy amplio de propiedad intelectual en tecnologías de vídeo, que abarca no solo H.265, sino también otros códecs habituales como H.264 o H.266 (VVC); Nokia llevó a los tribunales a Apple en disputas sobre patentes. Además de los algoritmos de compresión, la compañía posee patentes relacionadas con la implementación en hardware y software, así como con la optimización del streaming, la reproducción adaptativa y otras funciones asociadas a la transmisión de contenido multimedia.

Al ser una patente esencial para un estándar, cualquier fabricante que quiera ofrecer compatibilidad con HEVC en sus dispositivos se ve obligado a pasar por un acuerdo de licencia. Esto afecta de lleno a ordenadores, televisores, reproductores multimedia, móviles y prácticamente cualquier equipo que maneje vídeo de alta resolución utilizando este códec.

En el caso de Acer y ASUS, el tribunal ha concluido que los equipos vendidos en Alemania incorporaban HEVC sin una licencia válida en los términos que reclama Nokia. Esa valoración es la que ha dado pie a la orden judicial para retirar de la venta los PCs y portátiles de ambas marcas en el país.

FRAND, licencias y la brecha en las regalías

El trasfondo del conflicto está en cómo se interpretan las condiciones FRAND. Bajo este marco, los titulares de patentes esenciales -como Nokia en el caso de HEVC- se comprometen a ofrecer licencias en términos justos y razonables. A cambio, los fabricantes que usan la tecnología deben negociar de buena fe y aceptar unas regalías que se consideren proporcionadas.

Nokia sostiene que sus propuestas de licencia encajan en el marco FRAND, mientras que la postura de Acer y ASUS se ha percibido desde el tribunal como la de empresas que no han mostrado la voluntad necesaria para cerrar un acuerdo. La clave está en las cifras: las cantidades que ambas partes consideran adecuadas están muy alejadas entre sí.

Como referencia, en Reino Unido se fijaron regalías de 0,365 dólares por dispositivo para este tipo de tecnología, una cifra que se utiliza como punto de comparación en las negociaciones internacionales. Sin embargo, la disputa actual refleja una distancia notable: según la información que ha trascendido, los fabricantes estarían ofreciendo alrededor de 0,03 dólares por dispositivo, mientras que Nokia aspira a situar el pago en torno a 0,69 dólares por unidad.

Esta diferencia tan acusada en el importe por dispositivo es uno de los principales motivos por los que no se ha alcanzado todavía un acuerdo comercial. Otras compañías, como la china Hisense, sí han optado por firmar directamente licencias con Nokia para evitar llegar a este tipo de escenarios, lo que muestra que el sector está dividido entre quienes pactan rápidamente y quienes intentan rebajar al máximo las condiciones.

Qué pueden vender Acer y ASUS en Alemania a partir de ahora

La orden judicial afecta a la venta directa por parte de Acer y ASUS en Alemania, tanto a través de sus tiendas online como de sus canales oficiales. De hecho, se ha informado de que las webs de las marcas muestran errores o restricciones cuando se intenta comprar desde direcciones IP alemanas, reflejando la aplicación de la medida.

Sin embargo, la sentencia introduce un matiz importante: los minoristas y distribuidores de terceros sí pueden seguir vendiendo el inventario que ya tenían en stock antes del fallo. Esto significa que cadenas como Amazon, MediaMarkt u otras tiendas físicas y online aún pueden ofrecer ordenadores Acer y ASUS hasta agotar las existencias disponibles.

La prohibición no obliga a retirar de las estanterías los equipos que ya estaban en manos de distribuidores, sino que se centra en impedir que las marcas coloquen nuevos productos en el mercado alemán mientras la disputa de patentes siga sin resolverse. Para el consumidor final, esto se traduce en que todavía es posible encontrar equipos de estas marcas, pero la oferta se irá reduciendo según se agote el stock actual.

En el resto de Europa, incluida España, las ventas de Acer y ASUS continúan con normalidad por ahora, aunque el caso alemán sirve como aviso de que las batallas de patentes pueden tener impacto directo en la disponibilidad de productos si las negociaciones entre empresas no prosperan.

Repercusiones para el mercado europeo de tecnología

Que un tribunal de un país clave como Alemania paralice las ventas de dos fabricantes punteros no es un detalle menor. La decisión lanza un mensaje claro sobre la fuerza de las patentes en el ámbito de los estándares tecnológicos, especialmente en sectores donde códecs como HEVC son imprescindibles para consumir contenido en alta calidad.

Para los usuarios, el caso pone sobre la mesa hasta qué punto las disputas de propiedad intelectual pueden acabar afectando a la oferta de productos, incluso cuando se trata de marcas consolidadas y muy presentes en Europa. Si conflictos similares se extendieran a otros países, no sería extraño ver ajustes en catálogos o retrasos en lanzamientos mientras se renegocian las condiciones de uso de determinados códecs.

En el sector profesional, la resolución también sirve como recordatorio de que las empresas que integran tecnologías estandarizadas deben vigilar de cerca el estado de sus licencias, especialmente cuando se apoyan en códecs y estándares que concentran una gran cantidad de patentes esenciales. De lo contrario, corren el riesgo de enfrentarse a medidas cautelares tan contundentes como las que ahora sufren Acer y ASUS en Alemania.

La evolución del caso será seguida con atención por otros fabricantes presentes en Europa, que probablemente analizarán si sus propios acuerdos de licencia de HEVC, H.264 o H.266 están alineados con lo que los tribunales entienden como condiciones FRAND aceptables.

Con este escenario, la disputa entre Nokia, Acer y ASUS se ha convertido en un buen ejemplo de cómo las negociaciones sobre unos pocos céntimos por dispositivo pueden terminar derivando en decisiones que afectan a miles de usuarios, distribuidores y al equilibrio del mercado tecnológico europeo.

Todo apunta a que, hasta que las partes no consigan cerrar un acuerdo de licencia que encaje en el marco FRAND y salve la distancia en las regalías, Acer y ASUS seguirán sin poder vender directamente sus ordenadores en Alemania, mientras los minoristas agotan el stock disponible y el resto de Europa observa de cerca el desenlace de este enfrentamiento legal.



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Microsoft complica la descarga de ISOs de Windows 11 con Rufus

Bloqueo de ISOs de Windows 11 en Rufus

En las últimas semanas, conseguir una ISO de Windows 11 para hacer una instalación limpia se ha convertido en un pequeño quebradero de cabeza para muchos usuarios avanzados y administradores, especialmente en Europa y España, donde Rufus es una herramienta habitual en entornos domésticos y profesionales. Lo que antes era un proceso casi rutinario ahora está lleno de errores, bloqueos de IP y mensajes poco claros desde los servidores de Microsoft.

El foco del problema está en las compilaciones Insider Preview de Windows 11 y en determinadas versiones de Windows Server, que han dejado de poder descargarse con normalidad a través de métodos alternativos. La comunidad apunta directamente a Microsoft: los cambios recientes en su infraestructura de descarga y autenticación parecen dirigidos a limitar el uso de herramientas de terceros como Rufus y forzar el uso de la vía oficial, Media Creation Tool (MCT) y la web de descargas de Windows.

Un nuevo frente de problemas para las ISOs de Windows 11

Problemas con ISOs de Windows 11

Varios usuarios de los canales de prueba han notado que las ISOs más recientes de Windows 11 Insider Preview simplemente no se pueden descargar. Los fallos afectan, entre otras, a la compilación del canal Canary de Windows 11 (build 28020.1611) y a la versión preliminar de Windows Server (29531), dos ramas clave para quienes prueban nuevas funciones o preparan entornos de test en empresas.

Los reportes publicados en los foros oficiales de Microsoft y en el Feedback Hub describen un escenario muy similar: el proceso de descarga se corta de forma abrupta y aparece un mensaje indicando que la dirección IP del usuario está bloqueada. Lo llamativo es que muchos afectados aseguran que no usan VPN, ni proxies, ni sistemas que alteren la geolocalización, algo que en teoría podría activar defensas automáticas de la plataforma.

Uno de los testimonios más citados es el de un usuario con conexión de fibra de Google, quien relata que al intentar descargar la ISO más reciente recibe un aviso de que un rango de IP ha sido bloqueado porque “no son quienes dicen ser”. Según explica, la IP es la suya, asignada por su proveedor, y no tiene ningún sistema de ocultación de tráfico activo, lo que alimenta la sensación de que no se trata de un fallo puntual, sino de una política mucho más amplia.

En varios casos, Microsoft devuelve el código de error 715-123130 acompañado de identificadores como b64dd3c8-ed16-4d46-87ac-a871691f1c41, lo que refuerza la idea de que hablamos de un bloqueo gestionado desde el lado del servidor, no de un bug en las herramientas del usuario; por ello conviene usar el Visor de eventos para detectar errores antes de que ocurran. El problema no solo afecta a Windows 11 Insider; hay quejas similares con imágenes de Windows 10 Insider, lo que deja a muchos técnicos sin una vía estable para preparar nuevas instalaciones.

Todo esto se produce además en un contexto delicado para el ecosistema de Microsoft: Windows 10 ha dejado de recibir parches de seguridad de forma generalizada, y buena parte de los hogares y empresas europeas está en pleno proceso de transición a Windows 11. Para muchos, disponer de ISOs actualizadas es básico para migrar equipos, montar laboratorios o reaccionar ante incidencias; por eso muchos administradores buscan cómo descargar la ISO de Windows 10 cuando la necesitan.

Rufus y el script Fido, en el punto de mira

El problema se ha hecho especialmente visible por el impacto en Rufus, una de las utilidades más populares para crear USB de instalación y manejar imágenes ISO. Esta herramienta de código abierto, ampliamente utilizada por administradores de sistemas y usuarios avanzados en España y el resto de Europa, incluye un script llamado Fido que facilita la descarga directa de ISOs oficiales de los servidores de Microsoft desde su propia interfaz.

Su desarrollador, Pete Batard, ha confirmado que los cambios aplicados por Microsoft son la causa directa de los fallos al descargar las últimas builds Insider. Según explica en hilos de GitHub, Microsoft ha modificado la forma en la que se validan las peticiones, hasta el punto de que los servidores parecen detectar explícitamente las descargas realizadas mediante Fido y las bloquean.

Batard llega a plantear que se trata de una acción deliberada para perjudicar las descargas a través de herramientas externas. La naturaleza de código abierto de Rufus y de su script facilita que cualquiera —incluidos los ingenieros de Redmond— pueda revisar su funcionamiento y encontrar patrones identificables. A partir de ahí, bastaría con introducir comprobaciones específicas para cortar el tráfico que siga ese patrón.

En sus mensajes, el desarrollador no se muerde la lengua: sostiene que Microsoft habría destinado recursos internos a “romper” de forma específica las descargas realizadas mediante Fido, llegando a afirmar que alguien en la compañía se ha dedicado expresamente a buscar la forma de interrumpirlas y desplegarla en los servidores. A su juicio, la experiencia que ofrece Microsoft a la hora de obtener una ISO de Windows queda así muy lejos de lo que ofrecen otras plataformas, como las distribuciones de Linux, donde las imágenes suelen estar disponibles sin trabas.

No es la primera vez que Rufus se ve en esta situación. Ya en 2022 se vivieron episodios muy similares de bloqueo, y el desarrollador tuvo que introducir cambios en el script para esquivar las nuevas restricciones. Con el escenario actual, la aplicación vuelve a quedar contra las cuerdas, sobre todo para quienes dependen de la descarga directa de ISOs Insider para probar funciones de forma rápida o para desplegar equipos en serie.

Bloqueos de IP, nuevas verificaciones y seguridad reforzada

En paralelo a las quejas de la comunidad de Rufus, Microsoft ha introducido cambios importantes en sus sistemas de autenticación y seguridad que también podrían estar influyendo en la situación. En los últimos parches mensuales, la compañía ha ajustado el proceso de inicio de sesión en PCs con Windows, alegando la necesidad de corregir vulnerabilidades relacionadas con Windows Hello y con procedimientos de autenticación remota; por eso es clave mantener Windows 11 seguro frente a nuevas amenazas.

Entre otras medidas, se ha dejado de permitir el autocompletado remoto y determinadas formas de autenticación automatizada en aplicaciones y escenarios considerados sensibles. Al mismo tiempo, la herramienta oficial de creación de medios (Media Creation Tool) se ha actualizado para incluir las últimas imágenes disponibles de Windows, algo que contrasta con las dificultades que encuentran quienes intentan seguir otros caminos.

En el plano técnico, el propio Batard ha señalado que los servidores de Microsoft han empezado a exigir comprobaciones adicionales contra dominios asociados a la “detección y prevención de fraudes”, como ov-df.microsoft.com. Cuando la petición de descarga de una ISO no supera esas verificaciones extra, el servidor la rechaza y se activa el conocido error 715-123130.

Este nuevo filtro de seguridad no solo afecta a Rufus: en algunos casos también ha dado problemas en las descargas directas desde la web oficial, lo que refuerza la percepción de que el sistema está configurado de forma bastante agresiva. Usuarios sin VPN, sin proxies y con conexiones residenciales estándar han visto sus IP incluidas en los rangos bloqueados sin una explicación clara.

En el ámbito europeo, donde es frecuente que un mismo administrador gestione docenas o cientos de equipos en pymes y organismos públicos, este tipo de bloqueos puede interrumpir ciclos enteros de despliegue o actualización. Si las ISOs Insider dejan de estar accesibles de forma fiable, resulta más complicado probar con tiempo cambios críticos o nuevas funciones antes de que lleguen a entornos de producción.

Rufus, Windows Insider y el malestar de la comunidad

Buena parte de la tensión viene de la sensación compartida entre Insiders y desarrolladores de que no están ante un simple error de infraestructura, sino ante una decisión corporativa. Usuarios de los canales Dev, Canary, Beta y Release Preview informan de que las ISOs más recientes de Windows 11 Insider Preview no pueden descargarse con normalidad, y que los fallos se reproducen desde distintos proveedores de Internet y ubicaciones.

Los responsables de Rufus insisten en que Microsoft estaría bloqueando rangos de direcciones IP de forma consciente, independientemente de si la conexión se realiza desde redes europeas, estadounidenses o de otros territorios. Varios han probado con diferentes ISP e incluso con VPN, y en muchos casos el resultado es el mismo: mensaje de bloqueo y descargas interrumpidas.

En hilos públicos, Batard llega a ironizar con que Microsoft parece “investigar activamente” cómo decepcionar a sus propios usuarios en comparación con la facilidad para obtener ISOs de otros sistemas. Sus comentarios apuntan a que, si se sigue complicando el acceso a las imágenes de Windows, más de uno podría plantearse seriamente dar el salto definitivo a otras plataformas donde el acceso a los medios de instalación sea menos restrictivo.

También se ha planteado la hipótesis de que la compañía busque reducir filtraciones de versiones preliminares limitando las vías de descarga de las ISOs Insider. Sin embargo, muchos recuerdan que el propio propósito del programa Windows Insider es que las builds se instalen, se prueben y se comenten abiertamente antes de su lanzamiento general, por lo que cerrar el grifo de las ISOs iría contra el espíritu del programa.

Más allá de conspiraciones, lo cierto es que las restricciones golpean especialmente a quienes usan Rufus para crear medios personalizados: saltarse requisitos de hardware estrictos, trabajar con cuentas locales en vez de obligar a usar ID de Microsoft, o seleccionar con detalle qué servicios y aplicaciones se instalan. Ese nivel de flexibilidad no está disponible en las herramientas oficiales, y es uno de los puntos que más valora la comunidad técnica.

Bloqueos repetidos y el papel de Media Creation Tool

La situación actual no es nueva: es la tercera vez que Rufus se topa con restricciones similares en su acceso a las ISOs de Windows. Cada vez que Microsoft introduce cambios en sus sistemas de distribución de imágenes, el desarrollador se ve obligado a revisar su código, ajustar Fido y buscar una forma de mantener la funcionalidad sin violar las condiciones de uso ni recurrir a prácticas dudosas.

En esta ocasión, el impacto ha sido lo bastante amplio como para que la comunidad recomiende, en muchos casos, dejar de depender de la descarga directa mediante Rufus y apoyarse en los canales oficiales. La propia Microsoft, a través de sus mensajes de error y documentación, sugiere con claridad que la vía preferente para obtener ISOs es Media Creation Tool y la página de descarga directa de Windows 11.

El mensaje es claro: si quieres una ISO de Windows 11, mejor que la descargues por los cauces que marca la empresa. El resto de métodos, especialmente los automatizados, pueden chocar con filtros de seguridad, comprobaciones adicionales de IP o, directamente, bloqueos intencionados. Queda en el aire hasta qué punto esto responde únicamente a criterios de seguridad o si también hay un componente de control sobre cómo se instala y se configura el sistema operativo.

Desde el punto de vista de muchos administradores europeos, centrarse solo en MCT y en descargas manuales puede ralentizar flujos de trabajo, sobre todo cuando se gestionan grandes parques de equipos o cuando se necesitan builds concretas de Insider para validar aplicaciones críticas. Sin embargo, a día de hoy es la única vía que funciona de manera más o menos estable.

Alternativas actuales para descargar e instalar Windows 11 con Rufus

Mientras no haya una postura clara de Microsoft o un cambio en sus servidores, los usuarios que quieran seguir aprovechando Rufus tendrán que adaptar su forma de trabajar. La idea es sencilla: separar el proceso de descarga de la ISO del proceso de creación del USB de instalación, evitando que Rufus intente acceder directamente a los repositorios de la compañía.

La primera opción pasa por bajar la imagen ISO de Windows 11 a través de la página oficial de Microsoft. Las ISOs de la versión estable siguen disponibles mediante descarga manual, sin necesidad de iniciar sesión ni de introducir una clave de producto. Basta con acceder a la sección “Descargar imagen de disco (ISO) de Windows 11”, elegir la edición, confirmar el idioma —por ejemplo, Español (España)— y, a continuación, descargar el archivo correspondiente a la arquitectura adecuada.

Si se prefiere un método algo más guiado, se puede recurrir a Media Creation Tool, también desde la web oficial de Windows 11. Esta utilidad permite tanto crear directamente un USB de instalación como generar un archivo ISO en disco para usarlo más tarde con Rufus u otros programas. La clave, en este contexto, es elegir la opción “Archivo ISO” para descargar la imagen sin depender del mecanismo de descarga integrado en Rufus.

Una vez que la ISO está guardada en el equipo, Rufus vuelve a ser igual de útil que siempre para preparar el medio de instalación. La aplicación permite seleccionar la unidad USB, cargar la imagen, escoger el tipo de partición (UEFI o MBR), el sistema de archivos, el nombre del volumen y otros parámetros avanzados. Para muchos usuarios avanzados, es aquí donde Rufus marca la diferencia frente a MCT, al ofrecer más control y la posibilidad de crear medios ajustados a necesidades específicas.

En paralelo, el desarrollador de Rufus ya ha publicado parches y actualizaciones que intentan esquivar algunas de las nuevas comprobaciones de “detección de fraude”. Aunque estas mejoras devuelven parte de la funcionalidad al script Fido, el propio Batard reconoce que la situación se ha convertido en un juego constante del gato y el ratón: cada vez que Rufus logra adaptarse, Microsoft puede introducir nuevos cambios del lado del servidor.

A día de hoy, la realidad para usuarios y administradores en España y el resto de Europa es que descargar ISOs de Windows 11 a través de Rufus ya no es tan directo ni tan fiable como hace unos años. Entre bloqueos de IP, errores como el 715-123130 y verificaciones adicionales destinadas a frenar supuestos fraudes, la compañía parece empujar a todos hacia los canales oficiales. Mientras no se esclarezca si estos movimientos responden solo a motivos de seguridad o también a un mayor control sobre cómo se instala el sistema, la combinación más sensata pasa por usar la web de Microsoft o Media Creation Tool para obtener las imágenes, y seguir confiando en Rufus para lo que mejor sabe hacer: preparar medios de instalación flexibles, rápidos y adaptados a cada equipo.



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Adiós a Netflix en muchos Smart TV antiguos: modelos afectados y soluciones

Adiós a Netflix en Smart TV antiguos

En las próximas semanas muchos usuarios se van a encontrar con un mensaje poco agradable en la pantalla: Netflix dejará de funcionar en un buen número de Smart TV antiguos y otros dispositivos que todavía siguen dando guerra en muchos hogares. La plataforma de streaming está endureciendo sus requisitos técnicos y eso deja fuera a modelos que, aunque sigan encendiendo sin problemas, ya no dan la talla para las nuevas versiones de la app.

El movimiento afecta especialmente a televisores fabricados antes de 2015 de marcas tan populares como Samsung, LG, Sony, Panasonic, Philips o Toshiba, además de algunas consolas y centros multimedia muy utilizados en España y en el resto de Europa. No se trata de un simple fallo puntual: en estos equipos la aplicación desaparecerá o mostrará mensajes del tipo “Netflix ya no está disponible en este dispositivo”.

Desde la compañía insisten en que el objetivo es seguir mejorando la calidad de imagen, el sonido y las funciones avanzadas en los dispositivos modernos, algo que, según explican, ya no pueden garantizar manteniendo compatibilidad con hardware más limitado. Para quien tenga una tele con unos años encima, esto se traduce en un adiós definitivo a la app oficial de Netflix en ese aparato, aunque el dispositivo siga funcionando para el resto de usos.

En cualquier caso, el apagón no significa que tengas que cambiar de televisor de inmediato si no quieres: existen alternativas sencillas para seguir viendo Netflix en pantallas antiguas o intentar mejorar su rendimiento, recurriendo a dispositivos externos o consolas más recientes. Eso sí, conviene tener claro primero si tu modelo se encuentra entre los afectados.

Qué televisores se quedan sin Netflix

Modelos de Smart TV sin Netflix

El recorte de compatibilidad no se limita a una sola marca: afecta a varias generaciones de Smart TV de diferentes fabricantes, sobre todo a los que montan sistemas operativos antiguos o plataformas propietarias ya sin mantenimiento. En términos generales, tienen más papeletas de verse afectados los televisores vendidos entre 2010 y 2015.

En el caso de Samsung, el golpe llega a las Smart TV anteriores a la implantación generalizada de Tizen OS. Hablamos, sobre todo, de modelos fabricados antes de 2015 y que usaban los primeros Smart Hub:

  • Series 2010-2011: gamas C y D (por ejemplo, UE40C6000, LE32D550, PS50C490).
  • Series 2012: modelos E y ES (como UE46ES8000, UE32EH5000, PS51E530).
  • Series 2013: gamas F y FH (UE55F8000, UE40F6400, UE32F5500, entre otros).
  • Series 2014: H, HU y algunas primeras unidades de J (UE55H8000, UE48H6400, UE40H5500, etc.).

Una pista clara para el usuario es que al buscar Netflix en la tienda de apps de Samsung aparezca como “No disponible” o que el televisor muestre los antiguos entornos Smart Hub 1.0/2.0. En esas condiciones, es muy probable que la plataforma deje de funcionar o ya lo haya hecho.

En los televisores LG, el recorte se centra en los modelos con webOS 1.0 y 2.0, así como en los que usan el antiguo sistema NetCast. Entre otros, se incluyen:

  • Series 2014 con webOS 1.0 (55LB730V, 49LB870V, 42LB650V, OLED 55EC930V…).
  • Series 2015 con webOS 2.0 (55EG910V, 49LF590V, 43UF6807, OLED 55EF950V…).
  • Series 2010-2013 con NetCast (55LM960V, 47LM670S, 32LN570V, 50PM680S y similares).

Para comprobarlo, basta con ir al menú del televisor, entrar en Configuración > General > Acerca de este TV y fijarse en la versión que aparece. Si el sistema es webOS 1.x, 2.x o NetCast, ese modelo está en la lista de los que se quedarán sin aplicación de Netflix.

La marca Sony tampoco se libra: las gamas Bravia anteriores a la adopción de Android TV también se ven afectadas. Es el caso de:

  • Series 2011: familias HX, NX, EX (KDL-46HX750, KDL-40NX720, KDL-32EX720…).
  • Series 2012: HX y EX (KDL-55HX850, KDL-46HX750, KDL-40EX650, entre otros).
  • Series 2013: gamas W (KDL-55W905A, KDL-42W650A, KDL-32W650A…).
  • Series 2014: modelos W8 y W7 (KDL-55W829B, KDL-50W828B, KDL-42W705B…).

Si tu televisor de Sony muestra el clásico menú XrossMediaBar (XMB) o el entorno “Sony Entertainment Network” en lugar de Android TV o Google TV, entra de lleno en el grupo de dispositivos que perderán acceso a la plataforma.

En el caso de Panasonic, Netflix dejará de funcionar en los televisores Viera que utilizan versiones antiguas del entorno My Home Screen o el viejo Viera Connect:

  • Series 2011-2012 con Viera Connect (TX-P50VT30E, TX-L42ET50E, TX-P42GT30E…).
  • Series 2013 con My Home Screen 1.0 (TX-L47ET60E, TX-P50VT60E, TX-42AS650E…).
  • Series 2014 con My Home Screen 2.0 (TX-55AX630E, TX-50AS640E, TX-42AS600E…).
  • Series 2015 también con My Home Screen 2.0 (TX-65CX800E, TX-55CX680E, TX-40CX680E…).

La forma de verificarlo pasa por entrar en los menús del aparato y revisar el apartado de red: si aparece Viera Connect o My Home Screen con versión inferior a 3.0, el soporte de Netflix tiene los días contados en ese modelo.

Los Philips de primera hornada con funciones inteligentes tampoco se libran. Todos los Smart TV de la marca anteriores a Android TV están en el grupo de riesgo:

  • Series 2011-2012 con Net TV (46PFL9706, 55PFL7606, 42PFL7606, 32PFL5507…).
  • Series 2013 con Smart TV TPM (55PFL8008, 47PFL6008, 42PFL6008, 40PFL5008…).
  • Series 2014 con Smart TV propietario (55PFS8109, 48PFK7199, 42PFK6109, 32PHK4109…).
  • Series 2015 con Smart TV parcial (65PUT8809, 55PUS7909, 49PUS7100, 40PFK5500…).

En estos aparatos, la pista clara está en la tienda de aplicaciones: si ves “Philips App Gallery” o “Net TV” en lugar de Google Play Store, tu modelo entra en la lista de televisores que perderán compatibilidad con Netflix.

Por último, Toshiba también tiene varios modelos afectados, especialmente aquellos que montan sistemas propietarios como Cloud TV, Smart TV o Smart Portal, sin rastro de Fire OS o Android TV. Entre ellos se incluyen:

  • Series 2011-2013 con Cloud TV (55ZL2G, 47TL968, 42TL868, 32TL868…).
  • Series 2014 con Smart TV propietario (58L7350, 48L3433, 40L3441, 32L3433…).
  • Series 2015 con Smart Portal (55U6663, 49U5766, 43U6763, 40L3653…).

Si en los menús del equipo aparece el portal “Places”, “Cloud TV Portal” o interfaces similares en lugar de sistemas más recientes, el soporte de Netflix dejará de estar disponible en esa tele llegado el momento.

Otros aparatos que también se quedan fuera

Dispositivos antiguos sin Netflix

Los televisores son el caso más llamativo, pero la retirada de soporte va más allá y alcanza a centros multimedia, consolas y dispositivos móviles antiguos. La estrategia de la plataforma pasa por hacer una especie de “limpieza” periódica de equipos que ya no cumplen unos mínimos de potencia y memoria.

Uno de los cambios más sonados afecta a las tres primeras generaciones de Apple TV. Estos pequeños reproductores, muy extendidos en su momento, pierden la compatibilidad oficial con la app de Netflix, lo que significa que la aplicación dejará de actualizarse y, finalmente, de funcionar.

En el terreno de las consolas, la decisión salpica de lleno a PlayStation 3, un dispositivo que durante años fue una de las formas preferidas de acceder a Netflix en el salón. La compañía ha confirmado que la app dejará de estar disponible en PS3 y que, a partir de la fecha marcada, los usuarios verán en pantalla mensajes de error —como el conocido código R40— al intentar abrirla.

Este paso se justifica por la necesidad de cumplir con nuevos estándares de seguridad y reproducción de contenido, algo para lo que el hardware de la PS3, lanzada en 2006, ya no está preparado. Más allá del componente nostálgico, la plataforma prefiere centrar sus recursos en consolas y dispositivos más recientes, donde puede ofrecer una mejor experiencia de uso.

En el ámbito móvil, algunos smartphones veteranos como el Samsung Galaxy S5 o el LG G4 también se quedan fuera por motivos similares: el incremento de las exigencias técnicas de la aplicación hace que estos teléfonos ya no puedan ejecutar las versiones actuales de Netflix con garantías. La compañía también marca como límite los dispositivos de Apple que no sean capaces de correr iOS 17, aunque modelos como el iPhone XS o el iPhone 11 todavía entran en la lista de compatibles.

Por qué Netflix está retirando el soporte a tantos dispositivos

Requisitos técnicos de Netflix

Más allá de la incomodidad que supone para quien tiene uno de estos aparatos, la explicación oficial apunta directamente a las limitaciones técnicas de los dispositivos más antiguos. Netflix lleva tiempo subiendo el listón en cuanto a memoria disponible, potencia de procesador y funciones de seguridad necesarias para mover su aplicación con fluidez.

La compañía habla de un aumento en los requisitos de memoria y en la complejidad de las nuevas actualizaciones. Los equipos con menos recursos no pueden seguir el ritmo, lo que se traduce en cuelgues, tiempos de carga eternos o imposibilidad de aplicar mejoras relacionadas con la calidad de vídeo, audio o protección de contenidos. Ante ese escenario, la empresa opta por cortar por lo sano y dejar de ofrecer soporte en ciertos modelos. Si te preocupa la memoria, consulta cómo ampliar los requisitos de memoria o la capacidad de tu tele para alargar su vida útil.

Este tipo de decisiones no son exclusivas de Netflix: es habitual que las grandes plataformas vayan abandonando progresivamente hardware obsoleto para centrar esfuerzos de desarrollo y de pruebas en dispositivos más modernos, que son los que usan la mayoría de los clientes. Eso no quita que, para quienes siguen aprovechando una tele o una consola con años a sus espaldas, el cambio pueda suponer una molestia importante.

En los televisores, además, se suma otro factor: muchos fabricantes han ido cerrando el grifo de las actualizaciones de firmware y de sus propios sistemas Smart TV. Eso complica aún más que aplicaciones como Netflix puedan garantizar un funcionamiento estable y seguro a largo plazo en esas plataformas ya abandonadas por sus creadores.

La consecuencia directa de este endurecimiento de requisitos es que cada cierto tiempo aparecen nuevas tandas de dispositivos que pasan a ser incompatibles, algo que la propia compañía explica a través de su Centro de Ayuda, donde aclara que la retirada se debe a cuestiones técnicas y no tanto a una decisión comercial aislada contra un fabricante concreto.

Cómo saber si tu Smart TV o dispositivo está afectado

Una de las grandes dudas de los usuarios es cómo comprobar si su televisor o aparato entran en esta “lista negra” informal. Netflix no publica un listado cerrado con todos los modelos, pero sí ofrece pistas claras a través de sus mensajes de error y de la información que comparte en su web de ayuda.

En muchos casos, la primera señal es el mensaje en pantalla “Netflix ya no está disponible en este dispositivo” cuando intentas abrir la aplicación. Ese aviso suele ir acompañado de códigos de error concretos o de una redirección a páginas de soporte donde se detallan las razones técnicas de la retirada.

Otra manera sencilla de orientarse es revisar el año de fabricación del televisor y el sistema operativo que utiliza. Como referencia general, los modelos de Samsung, LG, Sony, Panasonic, Philips y Toshiba lanzados antes de 2015 y que funcionen con plataformas Smart TV antiguas tienen bastantes probabilidades de estar afectados, sobre todo si ya no reciben actualizaciones del fabricante.

También conviene echar un vistazo a la tienda de aplicaciones integrada en la tele. Si Netflix ha dejado de aparecer en la búsqueda o figura como “no disponible para este dispositivo”, es una señal bastante clara de que se ha retirado el soporte. En otros casos, la app puede seguir apareciendo, pero dejará de abrirse correctamente en el momento en que se produzca el corte definitivo.

En consolas y otros equipos, como la mencionada PlayStation 3 o los Apple TV antiguos, la fecha de cese suele comunicarse a través de mensajes en la propia aplicación o en el Centro de Ayuda. A partir del día indicado, la app simplemente dejará de funcionar, aunque el resto de funciones del dispositivo sigan operativas.

Qué opciones tienes si tu tele se queda sin Netflix

Que tu Smart TV se quede sin la app nativa de Netflix no significa que tengas que deshacerte del televisor de inmediato. Si el panel sigue ofreciendo buena calidad y el resto de funciones te sirven, hay varias fórmulas para prolongar su vida útil y seguir viendo tus series y películas favoritas.

La opción más directa pasa por recurrir a dispositivos externos de streaming. Aparatos como los Amazon Fire TV Stick, Chromecast, reproductores con Android TV o incluso algunos decodificadores de operadores permiten instalar la aplicación de Netflix y otras plataformas, y se conectan al televisor mediante HDMI. En la práctica, convierten cualquier tele en una Smart TV relativamente moderna.

El principal inconveniente es que acabarás manejando un mando adicional y tendrás que acostumbrarte a cambiar de entrada HDMI para ver contenido en streaming, algo que puede resultar menos cómodo que usar la app integrada. Aun así, para muchos usuarios es la alternativa más razonable si no quieren invertir en un televisor nuevo.

Otra posibilidad, si ya dispones de ellas, es aprovechar consolas más recientes como PlayStation 4, PlayStation 5 u otros dispositivos compatibles que sigan teniendo la app de Netflix disponible. De esta forma, podrás continuar usando el viejo televisor como simple pantalla mientras delegas las funciones inteligentes en otro aparato.

La solución más radical es, evidentemente, comprar un nuevo televisor con un sistema operativo actualizado y soporte garantizado para las principales aplicaciones de streaming. Esta opción tiene sentido si tu Smart TV ya arrastraba otros problemas (lentitud, fallos de WiFi, panel envejecido) y estabas planteándote el cambio a medio plazo. Si no es el caso, un simple dongle HDMI puede alargar varios años la vida de tu equipo actual por un coste bastante menor.

En cualquier escenario, lo que se está produciendo es un cambio de etapa: Netflix va cerrando la puerta a una generación de televisores y dispositivos que marcaron el inicio de la televisión conectada, pero que ya no cumplen con lo que la plataforma exige hoy en día. Para el usuario medio, eso se traduce en revisar qué tiene en casa, valorar si merece la pena apurar el hardware con soluciones externas o dar el salto a un ecosistema más nuevo y preparado para los próximos años.



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