
Hay cosas que limpiamos constantemente en casa. El suelo, los muebles, la cocina, el baño… pero hay una superficie sobre la que pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida y que, siendo sinceros, casi nadie limpia en profundidad: el colchón.
En mi caso, cambio las sábanas, ventilo la habitación y de vez en cuando le doy la vuelta al colchón, pero una limpieza real como tal no la había hecho nunca. Y después de preguntar a varias personas de mi entorno, la respuesta fue bastante parecida: casi nadie limpia el colchón en profundidad.
Así que me surgió una duda bastante simple: ¿realmente acumula tanta suciedad un colchón aparentemente limpio? Para comprobarlo he estado probando el JIMMY BX7 Pro Max, un aspirador específico para colchones, almohadas, sofás y otros tejidos acolchados.
Qué es el JIMMY BX7 Pro Max
https://www.youtube.com/watch?v=SfS_8ZnNS3I
El JIMMY BX7 Pro Max es un aspirador pensado específicamente para limpiar colchones y superficies textiles. No es un aspirador convencional al uso, sino un equipo diseñado para trabajar sobre tejidos donde se puede acumular polvo fino, pelos, restos de piel, ácaros y suciedad que normalmente no vemos a simple vista.
Para conseguirlo combina varias funciones: aspiración, golpeteo de alta frecuencia, luz ultravioleta, aire caliente y sensor inteligente de polvo. Dicho así puede sonar muy técnico, pero la idea es sencilla: levantar la suciedad atrapada en el tejido y aspirarla de forma más eficaz que con una pasada superficial.
La luz UV está diseñada para activarse durante el uso y desactivarse automáticamente cuando el aparato pierde contacto con la superficie, una medida de seguridad pensada para proteger la vista del usuario. Además, el sensor inteligente cambia de color en función de la suciedad detectada, permitiendo identificar de un vistazo qué zonas necesitan más trabajo y cuáles ya están correctamente limpias.
Dispone de un sistema de golpeteo, que es una de las partes más importantes ya que ayuda a levantar el polvo fino y la suciedad atrapada en el tejido. Esto es en parte, gracias al cepillo que trae y que combina bandas de goma y cerdas suaves para levantar la suciedad sin dañar los tejidos. Y obviamente, a eso se suma la aspiración, que recoge todo lo que va soltando la superficie.
Aparte incorpora un sistema de filtración ciclónica que ayuda a mantener una potencia de aspiración constante separando las partículas de polvo del flujo de aire. También incorpora calor mediante grafeno, que se nota durante el uso. Según la marca, este sistema ayuda a que el calor penetre en mayor profundidad en colchones y tejidos acolchados para dificultar la reaparición de ácaros y bacterias.
De hecho, hay que tener cierta precaución con la parte inferior del aparato, porque algunas zonas alcanzan bastante temperatura. No es algo preocupante si lo usas correctamente, pero sí conviene evitar tocar la zona caliente justo después de usarlo.
Unboxing y puesta en marcha

Así que, antes de ponerlo a prueba, vamos a ver qué contiene la caja. Dentro de la caja encontramos el propio aspirador, el manual de instrucciones, una herramienta para limpiar el depósito y un filtro de repuesto.
No hay que montar nada ni configurar nada. Es sacar el aparato de la caja, enchufarlo y empezar a usarlo. Y esto se agradece bastante, porque no es uno de esos productos que te obligan a leer media guía antes de poder probarlo.
También me ha gustado que el cable es bastante largo. No lo he medido al milímetro, pero ronda los 5 metros aproximadamente, así que permite moverse alrededor de la cama con bastante comodidad incluso si no tienes un enchufe justo al lado.
Primera prueba: mi colchón principal

La primera prueba la hice sobre mi colchón principal, un colchón de matrimonio que uso a diario y que, visualmente, parecía limpio. No tenía manchas, no tenía polvo visible y no daba la sensación de necesitar una limpieza urgente. Pero precisamente esa era la prueba interesante. Porque si un colchón parece limpio, pero el aparato consigue sacar suciedad, entonces empieza a tener sentido.
Tras varias pasadas con el JIMMY BX7 Pro Max, llegó el momento clave: abrir el depósito. Y tengo que reconocer que el resultado da bastante impresión. No hablo solo de alguna pelusa suelta. Hablo de polvo muy fino, pelos y una especie de acumulación grisácea que se queda en el depósito y que sinceramente no esperaba ver en esa cantidad.
Y ahí es donde cambia bastante la percepción. Porque no sé si todo eso son ácaros, restos de piel, polvo o una mezcla de todo, pero lo que sí sé es que eso estaba en un colchón sobre el que duermo cada noche.
Segunda prueba: otro colchón más antiguo

Para comprobar si el resultado era algo puntual, repetí la prueba en otro colchón de casa, más antiguo que el primero. Y aquí el resultado fue todavía más claro.
La cantidad de suciedad que salió fue mayor, algo que tiene bastante sentido teniendo en cuenta que es un colchón con más años de uso. De nuevo, visualmente no parecía estar especialmente sucio, pero el depósito contaba otra historia.
Esto es lo que más me ha hecho cambiar de opinión sobre este tipo de aparatos. No es tanto lo que prometen en la ficha técnica, sino lo que ves cuando terminas de limpiar. Hay suciedad que no está a simple vista, pero que sí está ahí.
Más allá del colchón: también lo probé en el coche

Después de ver lo que salió de los colchones, también quise probarlo en los asientos del coche, que son de tela. Y aquí me parecía una prueba interesante porque es otro sitio donde pasamos bastante tiempo y que normalmente no limpiamos en profundidad.
El resultado fue positivo, pero con matices. El aparato consiguió recoger suciedad y polvo de la tapicería, pero también se nota una de sus limitaciones: el cabezal es bastante ancho.
Eso es una ventaja enorme en colchones, porque cubres mucha superficie con pocas pasadas. Pero en el coche puede ser algo menos cómodo, especialmente en rincones estrechos o zonas entre los asientos. No lo veo como un problema del producto, porque realmente no está pensado como aspirador de coche, pero sí es algo a tener en cuenta.
También lo probé en un sofá nuevo con una superficie similar al cuero sintético. Aquí ya esperaba menos resultado, y así fue. Este tipo de superficie es mucho más cerrada y dura, por lo que la suciedad no se introduce igual que en un colchón, una almohada o una tapicería de tela. En este caso, el JIMMY BX7 Pro Max no tiene tanto sentido.
Y esto me parece importante decirlo, porque no todos los tejidos son iguales. Este producto tiene mucho más sentido en colchones, almohadas, asientos de tela y superficies acolchadas que en materiales duros o cerrados como la polipiel.
Vaciado y mantenimiento

Una de las cosas que más me ha gustado es que vaciar el depósito es muy sencillo. Solo tienes que retirarlo pulsando el botón que tiene el depósito, girarlo para abrirlo y sacar el filtro. En cuanto hayas hecho esto, ya podrás tirar la suciedad acumulada. Una vez hayas vaciado el depósito toca volver a colocarlo y encajarlo al aparato, tan sencillo como eso, ni un minuto tardas.
Esto es importante porque, después de usarlo en un colchón, el depósito puede acumular bastante polvo fino. Y no es una suciedad especialmente agradable de ver, la verdad. Pero precisamente por eso el producto resulta convincente: porque ves claramente lo que estaba sacando. Además, incluye una herramienta para ayudar a limpiar el propio depósito y el filtro.
Resulta interesante el depósito, que puede lavarse directamente con agua para facilitar el mantenimiento. Eso sí, es importante asegurarse de que esté completamente seco antes de volver a colocarlo en el aparato.
Conclusión: ¿merece la pena?

Lo mejor:
- Es efectivo sacando la suciedad invisible de colchones.
- Muy fácil de usar: enchufar y empezar.
- El cable largo facilita limpiar camas grandes sin cambiar de enchufe.
- El depósito se vacía de forma sencilla.
Lo peor:
- El cabezal ancho no es ideal para rincones estrechos, como algunos asientos de coche.
- No tiene sistema de recogida de cable.
- Hay que tener cuidado con la zona inferior caliente tras el uso.
Después de varios días utilizando el JIMMY BX7 Pro Max, tengo bastante clara mi opinión: sí, me parece un producto muy interesante si quieres mantener más limpios colchones, almohadas y tejidos acolchados. De hecho, el BX7 Pro Max cuenta con certificación de la UK Allergy Foundation, una característica especialmente interesante para personas alérgicas o con sensibilidad al polvo.
Aunque yo no puedo asegurar cuántos ácaros elimina ni si realmente acaba con todas las bacterias que promete el fabricante. Pero sí puedo asegurar una cosa: ha sacado de mis colchones una cantidad de suciedad que no pensaba que estuviera ahí. Y eso, para mí, es lo importante.
Después de ver el polvo fino, pelos y restos acumulados en el depósito, tengo claro que voy a empezar a limpiar los colchones mucho más a menudo. Porque al final esa suciedad estaba ahí, debajo de nosotros, aunque no se viera.
Así que si buscas un aparato específico para colchones, almohadas, tapicerías de tela o superficies acolchadas, el JIMMY BX7 Pro Max me parece una herramienta bastante recomendable. No sustituye a un aspirador tradicional para toda la casa, pero sí cubre una necesidad que normalmente pasamos por alto, especialmente si convives con mascotas, personas alérgicas o simplemente quieres mantener más limpios los textiles sobre los que pasas tantas horas cada día.
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