
A partir del próximo mes de octubre, todas las llamadas comerciales que reciban los usuarios en España deberán llegar desde números que empiecen por 400. Se trata de una nueva franja de numeración de nueve dígitos que el Gobierno ha reservado de forma específica para estas comunicaciones, con el objetivo de que cualquiera pueda reconocer de inmediato cuándo le está llamando una empresa con fines comerciales.
La decisión se ha plasmado en una resolución del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, que desarrolla la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (conocida como Ley SAC) y se encuadra en el Plan antiestafas telefónicas y por SMS. La medida supone un cambio de calado en la forma en que operan los call centers y las campañas de telemarketing, y pretende reducir tanto las molestias como los intentos de fraude que sufren los consumidores.
Cómo será la nueva numeración 400 para llamadas comerciales

La resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado asigna al segmento 400 un uso exclusivo para la realización de llamadas comerciales. Hablamos de números nacionales de nueve cifras cuyo comienzo será 400 (es decir, NXY=400 en la terminología del Plan Nacional de Numeración Telefónica). Cualquier campaña de venta, promoción o captación de clientes deberá utilizar, obligatoriamente, este rango.
El calendario es claro: la nueva numeración debe estar plenamente operativa en un plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor de la resolución. Ese plazo culmina en octubre, momento en el que los operadores tendrán que bloquear las llamadas comerciales que se intenten cursar desde otros rangos numéricos. A partir de entonces, si una empresa llama para vender o promocionar algo, deberá hacerlo desde un 400 o la llamada no llegará al destinatario.
El Ministerio explica que con este código específico se busca reforzar la claridad en el uso de los recursos públicos de numeración y facilitar la identificación de este tipo de comunicaciones. Es decir, que el usuario, al ver el prefijo, pueda saber de un vistazo que está recibiendo una llamada de carácter comercial y decidir con más información si quiere contestar o no.
Además, a efectos técnicos, las llamadas que se originen en el rango 400 se considerarán como procedentes de red fija. Esto afecta a la forma en que se interconectan las redes de los distintos operadores y a los destinos permitidos, que serán otros usuarios finales (móviles, números geográficos o servicios vocales nómadas), pero no otros servicios de numeración especial.
Unidireccionales y sin posibilidad de devolver la llamada

Uno de los aspectos más llamativos de la medida es que los números que comiencen por 400 serán estrictamente unidireccionales. Esto significa que únicamente servirán para emitir llamadas comerciales, pero no aceptarán llamadas entrantes. Si un usuario intenta devolver una llamada a un 400, la red no permitirá que se establezca la comunicación.
El Gobierno defiende que esta configuración persigue evitar nuevos canales de fraude basados en la devolución de llamadas a números desconocidos, un esquema que ya se ha visto en otras numeraciones especiales y que ha ocasionado cargos inesperados o engaños a muchos consumidores. Al no ser posible devolver la llamada, se reduce la superficie para posibles estafas.
Desde el Ministerio se subraya que esta arquitectura refuerza la protección de la clientela frente a prácticas abusivas o confusas. Hasta ahora era habitual recibir llamadas desde móviles corrientes que muchos usuarios contestaban creyendo que se trataba de un familiar, un amigo o un contacto de confianza, cuando en realidad era un operador comercial.
En palabras del ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, “todos hemos sufrido alguna vez llamadas desde un móvil que hemos cogido pensando que era alguien conocido y luego resultaba ser una llamada comercial”. Con la llegada del 400, insiste, a partir de octubre cualquiera podrá identificar de inmediato si se trata de una comunicación comercial.
Bloqueo de llamadas irregulares y derecho a desconexión

La resolución también detalla mecanismos para reforzar el control. En primer lugar, una vez transcurridos los seis meses de adaptación, los operadores deberán bloquear las llamadas comerciales que no se cursen desde el rango 400. De esta forma, se cerrará la puerta al uso de móviles o números geográficos ordinarios para este tipo de campañas.
En paralelo, se abre la puerta a que las compañías telefónicas ofrezcan a sus clientes la posibilidad de desconectarse por completo de las llamadas procedentes del 400. Es decir, el usuario podrá solicitar a su operador que bloquee todas las comunicaciones comerciales que lleguen por este prefijo, funcionando en la práctica como una especie de “Lista Robinson técnica” gestionada directamente por la red.
Para el ciudadano, esto supone disponer de una herramienta de control muy potente frente a las llamadas no deseadas. Bastará con tramitar la petición ante su operador para que queden filtradas automáticamente las comunicaciones originadas en este segmento de numeración, siempre que la compañía ofrezca ese servicio de desconexión.
Además, se recuerda que, si un usuario recibe llamadas comerciales desde numeraciones que no estén atribuidas a ese uso, puede presentar una denuncia ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) o ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Estos organismos son los encargados de supervisar el cumplimiento de la normativa y pueden abrir expedientes sancionadores.
La norma también incluye obligaciones de información: los operadores deberán realizar campañas informativas para divulgar la apertura y el uso del rango 400 a través de sus canales habituales. Esa tarea de “pedagogía” deberá llevarse a cabo en un plazo específico posterior a la entrada en vigor de la resolución, con el propósito de que el cambio no pille al usuario por sorpresa.
Relación con la Ley SAC y el Plan antiestafas telefónicas

El establecimiento obligatorio del prefijo 400 da cumplimiento a la Ley de Servicios de Atención a la Clientela, aprobada el pasado diciembre. Esta norma ya preveía que las llamadas comerciales debían contar con un código numérico específico, de forma que se diferenciaran claramente de otros tipos de comunicaciones.
Al mismo tiempo, la medida se integra de lleno en el Plan antiestafas telefónicas y por SMS puesto en marcha por el Gobierno, en coordinación con las operadoras. Desde la entrada en vigor de este plan, en marzo del año pasado, el Ejecutivo asegura que se han bloqueado 192 millones de llamadas y 17 millones de mensajes de texto con fines fraudulentos.
Óscar López ha vinculado directamente el prefijo 400 con este paquete de actuaciones, que busca reforzar la identificación de las comunicaciones y el derecho de los ciudadanos a saber en todo momento quién les llama y con qué fin. El objetivo, apunta, es reducir tanto el acoso comercial como la exposición a fraudes basados en suplantaciones y engaños telefónicos.
En el plano técnico y regulatorio, la CNMC también desempeñará un papel clave, ya que se encargará de gestionar la asignación inicial de numeración 400 a los operadores, pudiendo establecer periodos excepcionales de reparto para evitar situaciones de congestión o desequilibrios en la distribución de estos nuevos recursos numéricos.
Los operadores que reciban rangos 400 estarán obligados a facilitar la conservación de la numeración, es decir, deberán garantizar la portabilidad de estos números entre compañías, del mismo modo que ocurre con los números fijos o móviles tradicionales.
Qué pasa con las llamadas de atención al cliente: 800, 900 y geográficos
Aunque el 400 concentrará las comunicaciones comerciales, las llamadas de atención al cliente seguirán canales distintos. Otra resolución del mismo Ministerio establece que este tipo de servicios solo podrán utilizar números cortos específicos, numeración gratuita de los rangos 800 y 900, o bien números geográficos ordinarios.
Esta diferenciación no es menor. En la práctica, la llamada comercial inicial deberá llegar desde un 400, pero si el usuario ya es cliente de una compañía y quiere gestionar un contrato, reclamar una incidencia o pedir información, utilizará los teléfonos habituales de atención al cliente (800, 900 o geográficos), que sí permiten llamadas entrantes y salientes.
La Orden Ministerial contra las estafas por suplantación de identidad mediante llamadas o SMS, en vigor desde marzo del año pasado, ya había reservado los rangos 800 y 900 para la atención al cliente y prohibido expresamente el uso de numeración móvil para esos servicios. La nueva resolución viene a concretar de manera más precisa qué rangos pueden emplearse y para qué.
De esta forma, se dibuja un esquema en el que las comunicaciones comerciales y la atención al cliente quedan claramente separadas por numeración: el 400 para llamadas de venta o prospección, y los 800/900 y geográficos para la relación posterior con clientes ya existentes. La idea es que el usuario no confunda una cosa con la otra y tenga más claro qué espera al descolgar el teléfono.
El propio ministro ha insistido en esta distinción al explicar que “el número 400 no es lo mismo que el teléfono de atención al usuario”. Para consultas, gestiones o incidencias de clientes, remarca, seguirán estando disponibles los conocidos números gratuitos y geográficos, que sí aceptarán devoluciones de llamada.
Registro oficial de emisores de SMS y bloqueo de alias falsos
La regulación de la numeración 400 se completa con otra pata del Plan antiestafas: el control de los SMS comerciales y de servicios. El Gobierno prepara una base de datos oficial con los códigos alfanuméricos (los alias) que utilizan empresas y administraciones públicas para identificarse cuando envían mensajes de texto.
Esta base de datos, que gestionará la CNMC, incluirá a todas las entidades autorizadas para remitir SMS a los usuarios. A partir del 7 de junio, los operadores deberán bloquear aquellos mensajes que lleguen con un alias que no figure registrado, con la intención de frenar los intentos de suplantación de identidad de bancos, compañías energéticas, empresas de paquetería o incluso organismos públicos.
Según ha adelantado el ministro, esta será la última pieza del plan específico contra estafas telefónicas y por SMS. “A partir de junio, se acabaron los SMS que suplantan la personalidad de empresas, bancos o entidades del Gobierno”, ha señalado, confiando en que esta medida reduzca drásticamente la efectividad de los mensajes fraudulentos que tratan de robar datos personales o credenciales de acceso.
La combinación de un rango exclusivo para llamadas comerciales, numeración clara para atención al cliente y un registro de remitentes de SMS pretende configurar un entorno de comunicaciones más transparente y seguro, donde el usuario tenga más pistas para distinguir contactos legítimos de posibles estafas.
Con la llegada del prefijo 400 y el resto de medidas asociadas, el panorama de las comunicaciones comerciales en España entra en una nueva etapa en la que la identificación y el control pasan a primer plano: las empresas deberán adaptar su tecnología y procesos en pocos meses, los operadores asumirán un papel más activo en el filtrado y bloqueo de llamadas y mensajes, y los ciudadanos dispondrán de más herramientas para protegerse de llamadas intrusivas y fraudes telefónicos.
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