
Telefónica afronta una semana clave en su nueva etapa con Marc Murtra al frente. El presidente ejecutivo se reúne este miércoles, 22 de abril, con cerca de 450 directivos de todas las filiales y líneas de negocio de la multinacional en Madrid, en la que será su primera gran cumbre interna desde que tomó las riendas de la compañía en enero de 2025.
La convocatoria llega en un momento delicado pero decisivo, marcado por una intensa política de desinversiones en Hispanoamérica y por el giro estratégico hacia los mercados que la operadora considera esenciales para su futuro: España, Reino Unido, Alemania y Brasil. El encuentro servirá para alinear a la alta dirección con esta hoja de ruta y para que el nuevo máximo responsable consolide su liderazgo interno.
Una primera cumbre para afianzar el liderazgo de Marc Murtra
El encuentro de esta semana será la primera gran cumbre de altos cargos de Telefónica desde el cambio en la presidencia. Desde la llegada de Murtra al sillón principal de la operadora, la compañía no había reunido a un número tan elevado de directivos de todas sus filiales y áreas de negocio, lo que convierte la cita en una especie de “bautizo corporativo” del nuevo líder ante su equipo.
La reunión tendrá lugar en Madrid y se celebrará de forma presencial, pero estará disponible en streaming para el conjunto de la organización repartida por distintos países. El objetivo es que los mensajes estratégicos calen no solo entre los 450 asistentes, sino también entre el resto de mandos y profesionales de la casa.
Durante la jornada, Murtra estará acompañado por los CEOs de los cuatro mercados considerados “core” por la empresa: Borja Ochoa (Telefónica España), Christian Gebara (Brasil), Santiago Argelich (Alemania) y Lutz Schüler (Reino Unido). La presencia conjunta de estos responsables refuerza la idea de que el peso del grupo se concentrará cada vez más en Europa y Brasil.
La compañía prevé que esta cumbre sirva para recordar los principales retos de Telefónica en los próximos años, explicar en qué punto se encuentra la transformación del grupo y trasladar de forma clara las prioridades del plan estratégico vigente. Aunque este tipo de encuentros no se celebra todos los años, sí se organiza con cierta regularidad en momentos de cambio profundo.
Fuentes del sector subrayan que, pese al poco tiempo que lleva en el cargo, Murtra se ha hecho notar desde el primer día. Pocos días después de su nombramiento decidió cesar a Ángel Vilá como consejero delegado para situar en ese puesto a Emilio Gayo, hasta entonces máximo responsable de Telefónica España, un movimiento que evidenció su intención de configurar su propio equipo y consolidar su autoridad en una estructura tradicionalmente muy jerárquica.
Desinversión en Hispanoamérica y foco en cuatro grandes mercados
La cumbre se desarrolla mientras Telefónica culmina un profundo repliegue de su presencia en Hispanoamérica. A principios de mes, la operadora anunció la venta del 100% de su filial en México al consorcio Melisa Acquisition, integrado por Oxio y Newfoundland Capital Management, por 450 millones de dólares (unos 384 millones de euros).
Esta operación en México se suma a las ya ejecutadas en Argentina, Perú, Ecuador, Uruguay, Chile y Colombia, hasta completar siete desinversiones internacionales desde que Murtra accedió a la presidencia ejecutiva. El único activo pendiente de salida en la región es la filial de Venezuela, para la que la compañía sigue buscando comprador con la vista puesta en poder cerrar la transacción entre finales de este año y principios de 2027.
En la última junta general ordinaria de accionistas, celebrada en Madrid el 26 de marzo, Murtra defendió que esta estrategia responde a un cambio de mapa geográfico de Telefónica. Según subrayó, la empresa quiere concentrarse en sus cuatro grandes mercados: España, Reino Unido, Alemania y Brasil. Con esa decisión, la dirección busca reducir la dispersión de recursos y ganar foco en los países donde considera que puede ser más competitiva.
El giro no se limita a cerrar operaciones en América Latina. En paralelo, la multinacional está reforzando su presencia e inversiones en sus mercados prioritarios de Europa y Brasil, no solo a través de crecimiento orgánico, como la aceleración de su red de nodos edge en España, sino también mediante compras selectivas, siempre que se den las condiciones adecuadas de precio y de exigencias regulatorias en materia de competencia.
Murtra ha insistido en diversas intervenciones públicas en la importancia de que Europa cuente con “campeones empresariales” en sectores estratégicos, entre ellos las telecomunicaciones. Para ello, defiende una revisión de las reglas europeas de competencia que permita operaciones corporativas de mayor calado, un mensaje que ha ganado relevancia tras los recientes anuncios de la Comisión Europea sobre una posible flexibilización de sus exigencias.
Objetivos para 2030 y 2035: una teleco más focalizada y rentable
En la misma junta de accionistas, el presidente ejecutivo expuso los objetivos a medio y largo plazo que se ha marcado Telefónica. La compañía aspira a situarse entre las mejores operadoras de telecomunicaciones de Europa en 2030 y a figurar entre las más destacadas del mundo en 2035, siempre en los mercados donde mantenga actividad.
Ese horizonte se enmarca en el plan estratégico conocido como “Transform & Grow”, impulsado por Murtra desde su llegada. La intención es configurar una Telefónica más focalizada, eficiente y rentable, que actúe como vía principal de acceso a las tecnologías digitales para ciudadanos, empresas e instituciones, especialmente en los países europeos clave y en Brasil.
El diseño del plan se articula alrededor de varios ejes prioritarios, orientados a mejorar la rentabilidad del negocio tradicional de telecomunicaciones, acelerar el crecimiento en servicios digitales de mayor valor añadido y reforzar la posición del grupo en sectores donde ve oportunidades adicionales, como la defensa o la ciberseguridad.
Para adaptarse a estos desafíos, Murtra adelantó ante los accionistas que la compañía incorporará nuevos perfiles al consejo de administración. La idea es sumar consejeros con una trayectoria sólida en tecnología digital y experiencia internacional, que contribuyan a orientar la estrategia en un entorno marcado por la competencia global, la regulación más exigente y la rápida evolución tecnológica.
Este refuerzo en la gobernanza busca también que el máximo órgano de decisión esté alineado con las prioridades de la nueva etapa, tanto en lo que respecta al negocio de conectividad pura como a las líneas de servicios avanzados, en las que la compañía quiere crecer con mayor intensidad en los próximos años.
Defensa, ciberseguridad y cloud B2B: nuevos pilares de negocio
Uno de los mensajes que previsiblemente repetirá Murtra ante los directivos es que las telecomunicaciones son una infraestructura crítica en un contexto geopolítico complejo. En un escenario de tensiones internacionales y amenazas a la seguridad, la compañía considera esencial garantizar redes robustas y servicios resilientes, tanto para clientes residenciales como para administraciones públicas y grandes corporaciones.
En este marco, la operadora ha empezado a dar más visibilidad a su línea vinculada a productos y servicios relacionados con la defensa. Aunque desde la propia empresa matizan que no se trata del eje principal de su modelo de negocio, sí reconocen que tendrá una presencia específica dentro de la oferta global del grupo, aprovechando su experiencia en infraestructuras críticas y soluciones tecnológicas avanzadas.
Otro de los frentes prioritarios será el impulso de las soluciones de ciberseguridad y servicios cloud para el segmento B2B (business to business). Telefónica quiere consolidarse como socio tecnológico integral de empresas e instituciones, integrando conectividad, protección frente a ciberataques y servicios en la nube en una propuesta de valor única.
Esta estrategia B2B encaja con la búsqueda de ingresos más estables y de mayor margen, alejándose parcialmente de la fuerte presión competitiva y de precios que caracteriza al mercado minorista de telecomunicaciones. La combinación de conectividad avanzada, seguridad y servicios digitales se ve como una palanca clave para sostener el crecimiento en el medio plazo.
En paralelo, la dirección de Telefónica no descarta explorar nuevas oportunidades de negocio relacionadas con la digitalización de sectores estratégicos, siempre que encajen con sus capacidades tecnológicas y con la lógica del plan “Transform & Grow”, que privilegia las sinergias y la rentabilidad sobre la pura expansión geográfica.
La primera gran operación internacional de la era Murtra
Al margen de las desinversiones en Hispanoamérica, Telefónica también ha protagonizado en los últimos meses movimientos de crecimiento selectivo en Europa. Uno de los más destacados ha sido el acuerdo alcanzado en febrero para la compra del 100% de Netomnia, el segundo mayor operador de fibra del Reino Unido.
Esta operación se ha articulado a través de la estructura que comparte con Liberty Global en el país, donde ambas compañías son copropietarias del operador de telecomunicaciones VMO2. A la transacción se ha sumado también Infravia Capital, mediante su alianza en la empresa de fibra Nexfibre, lo que ha permitido cerrar la adquisición de Netomnia por unos 2.000 millones de libras (alrededor de 2.296 millones de euros).
La compra de Netomnia se interpreta en el mercado como la primera gran operación corporativa plenamente alineada con el plan “Transform & Grow”. La operación refuerza la presencia del grupo en el Reino Unido, uno de sus cuatro mercados clave, y responde al objetivo de ganar escala en infraestructuras de nueva generación, particularmente en redes de fibra óptica.
Con esta jugada, Telefónica busca consolidar una posición sólida en un mercado muy competitivo, en el que la disponibilidad de redes de alta capacidad es un factor diferencial para ofrecer servicios avanzados tanto a clientes residenciales como corporativos.
La dirección de la compañía ha reiterado que no existe presión inmediata por parte de los accionistas para emprender más adquisiciones, pero que analizará oportunidades que tengan sentido estratégico, ofrezcan un precio razonable y superen sin excesivas dificultades los filtros de las autoridades de competencia, especialmente en el ámbito comunitario.
El contexto interno: jerarquía, cultura corporativa y evolución en bolsa
La cita de Madrid llega cuando aún resuena en el sector el cambio abrupto en la presidencia de Telefónica. El relevo de José María Álvarez-Pallete, formalizado tras un proceso que se aceleró con su salida desde la Moncloa, puso fin a casi nueve años de mandato del directivo, que a su vez había recogido el testigo de César Alierta, presidente durante 16 ejercicios.
En contraste, Murtra apenas acumula unos 15 meses como presidente, pero en ese tiempo ha consolidado una posición de liderazgo clara dentro de la multinacional. En un grupo donde la cultura corporativa mantiene una estructura muy jerarquizada, no hay dudas sobre quién toma las decisiones clave, y las primeras medidas adoptadas, como la renovación en la cúpula ejecutiva, han reforzado esa percepción.
Antes de desembarcar en Telefónica, Murtra ya había mostrado un perfil ejecutivo marcado al frente de Indra, donde reconfiguró el consejo de administración y apostó de forma decidida por el negocio de defensa frente al de consultoría, un cambio que tuvo reflejo positivo en la cotización bursátil de la compañía tecnológica.
En el caso de Telefónica, la evolución en bolsa desde su llegada ha sido más discreta. Los títulos de la operadora rondaban los 3,97 euros a mediados de enero de 2025 y se situaban en torno a los 3,87 euros quince meses después. Sin embargo, si se tienen en cuenta los dos pagos de 0,15 euros por acción abonados en ese periodo, la rentabilidad total para el accionista se sitúa alrededor del 5%.
Esta ligera mejora, aunque lejos de los grandes “rallies” bursátiles, se produce en un entorno exigente para el sector de las telecomunicaciones, con fuertes necesidades de inversión en redes, competencia intensa en precios y un marco regulatorio que no siempre acompaña el ritmo de transformación del negocio digital.
Murtra utilizará previsiblemente la cumbre con los 450 directivos para reforzar el mensaje de que el futuro de Telefónica pasa por ser más focalizada, eficiente y rentable, con menos exposición a mercados volátiles y una apuesta decidida por aquellos países y negocios donde el grupo pueda marcar realmente la diferencia. En este sentido, la combinación de desinversión en Hispanoamérica, foco en Europa y Brasil, impulso al negocio B2B y operaciones selectivas como la compra de Netomnia dibujan el marco en el que se moverá la compañía en los próximos años.
Con todos estos elementos sobre la mesa, la reunión en Madrid se convierte en un momento clave para alinear a la alta dirección en torno a una misma hoja de ruta. El tono que marque Murtra ante sus 450 mandos, el peso que otorgue a cada uno de los ejes estratégicos y los mensajes internos sobre disciplina financiera y ambición de crecimiento ayudarán a medir hasta qué punto la nueva Telefónica está ya encarrilada hacia los objetivos de 2030 y 2035 que se ha fijado la compañía.
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